CD TENERIFE-CÓRDOBA CF

Satisfacción incompleta

Foto FRAN PALLERO
Foto FRAN PALLERO

La prueba más difícil a la que se ha enfrentado el proyecto de José Luis Martí se saldó con un notable alto. Faltó el triunfo, pero ni tan siquiera se puede decir que el Tenerife no lo mereciera frente a un Córdoba que fue superado con creces por un equipo que sigue creciendo a pasos agigantados. Aún así, Nano tuvo que rescatar a su equipo en el minuto 84 después de que Florin Andone adelantase al cuadro califal en el 60. Al final reparto de puntos que contenta más al visitante que al local.
La primera parte que ayer hicieron los blanquiazules es la mejor de toda la temporada. Es más, habría que retrotraerse varias temporadas atrás para encontrar unos 45 minutos tan intensos, cargados de ocasiones y de posesiones largas como la de ayer. A lo mejor hasta llegaríamos a la etapa del mismísimo José Luis Oltra en el Tenerife para encontrar algo semejante.

El Tenerife fue un huracán durante el primer acto, pero le faltó culminar las numerosas ocasiones que tuvo. Dicho de otra manera, los blanquiazules se toparon con un muro llamado Razak, que salvó a su equipo de un estropicio considerable.

Comenzó a poner en apuros al ganés a los siete minutos Omar, la gran novedad en el once inicial. Razak metió una de esas manos salvadoras cuando el grancanario le encaraba libre de marca tras ganarle la espalda a Stankevicius. Luego, en una jugada de estrategia, cabeceó a la perfección Germán, con bote incluido a un metro del meta cordobesista. Razak había despejado a córner y a la salida de éste, la tercera del Tenerife. Peor lo pasó el exblanquiazul cuando Jorge estrelló en el larguero otro cabezazo, esta vez en el minuto 12. Deivid acabó despejando el peligro en boca de gol.

Antes de la media hora de juego, Omar volvió a probar fortuna. Volvió a toparse con Razak. Buena diagonal del canterano que en el pico del área ejecuta un zapatazo que repele el ghanés enviando a córner con otra mano prodigiosa. Nadie se lo podía creer. En treinta minutos los locales llevaban cuatro claras ocasiones de gol y un penalti que Deivid cometió sobre Aurtenetxe que el colegiado no vio.

Los últimos 15 minutos del primer acto fueron de menor intensidad, aunque los locales retuvieron el control del partido.
La segunda mitad comenzó sin cambios en ningún equipo. Los andaluces salieron más activos y con más ataque. A los blanquiazules le costó entrar en juego de nuevo. Esto se tradujo en dos disparos de Florín que Dani Hernández detuvo sin problema. Víctor Pérez y Xisco hicieron una doble pared que termino con el tiro de Xisco, cuajando así la que, hasta ese momento, era la mejor ocasión que disfrutaba el Córdoba.

Los verdaderos problemas llegaron en el minuto 15, cuando llegaría el primer gol. Excelente contra que monta el Córdoba con el rumano Florín Andone a la cabeza. El delantero se recorrió medio campo y se plantó solo ante Dani Hernández. Ante el hispanovenezolano no dudó y mandó el balón al fondo de la portería, tras lo cual corrió hasta el banquillo de Oltra para festejar el gol con el valenciano. Mayor efectividad imposible.

Pero el Tenerife no se rindió y siguió buscando sacar algún punto de este encuentro.

Martí movió ficha acertadamente y le metió chicha a su equipo. Le dio entrada a Tomás Martínez por Cristo, con lo que el equipo ganó en mordiente. Los otros dos cambios también fueron claramente ofensivos; Nano por Ricardo (minuto 72) y Jairo por Omar (minuto 81). Obviamente, lograr la tercera victoria consecutiva era el objetivo.
Tardó algo más de 10 minutos el Tenerife en reaccionar tras el tanto de Andone. Ricardo, ayer uno de los más destacados en el equipo, disparo a puerta superado ya el cuadro del segundo periodo. El tiro lejano salió fuera.

El dominio no fue tan acusado como en la primera parte, pero aún así siguió intentándolo el Tenerife. Mientras, el Córdoba intentó matar el partido con pausa.
No le salió bien la jugada al equipo de Oltra. A cinco del final, el Tenerife empató con todo el merecimiento. A la salida de un córner, el argentino Tomás Martínez disparó con fuerza desde la media luna. Nano, libre de marca dentro del área pequeña, desvió lo suficiente para marcar ante la impotencia de Razak. Era el gol de la justicia. Los cordobesistas reclamaron fuera de juego en la acción, pero no era así ya que Deivid habilitaba al tinerfeño.

Y no se conformó con eso el Tenerife, que intentó hasta el final adjudicarse los tres puntos. Lo tuvo en su mano de nuevo Nano, pero en el primer minuto de alargue, desaprovechó una buena asistencia de Suso que lo dejó solo en el punto de penalti.

Así acabó un partido en el que los de Pep Martí merecieron más, pero los de Oltra, colíderes en la clasificación, demostraron que tienen dinamita arriba. Por lo menos la afición del Heliodoro se marchó satisfecha por el buen juego de su equipo. Este es el camino.