LEOLANDIA

Copa y puro en el Mencey

leolandia cabecera

Fue como el Tea Party, pero en el Mencey, no en Boston. En vez de Tea Party, copa y puro. A ver, en el centro una botella de pacharán, que es la bebida preferida de Enrique Hernandis (nunca sé si es Hernandis o Hernándir); se pone morado. Y luego llegó Santi Negrín. Él, el valenciano, presidente de una productora que vende programas -de escasa audiencia, como el de lucha canaria, 1,3% de share- a la tele autonómica. El otro, copa y puro, presidente de la cosa, que anda peleado con más de medio consejo de administración. La conclusión, tras la pelea, es que la Televisión Autonómica anda proa al marisco, con dos puntos menos de audiencia que en la etapa de Willy García y haciendo aguas por todos lados.

santiago negrín hernandis

Como digo, copa y puro en el Mencey. Negrín le decía a Hernandis -¿o es Hernándir?- que daba por rota su relación con Fernando Clavijo; y que él ya tenía apalabrado irse a un diario -que no es este-cuando la situación fuera límite. Y que tenía mucha información. Y que la iba a usar. Y que Fernando se iba a acordar de él. Hernandis -¿o es Hernándir?- le aconsejaba bien: “No debes enemistarte con Clavijo; si te tienes que ir, vete bien, porque las cosas dan muchas vueltas en Canarias”. Y el otro, copa y puro, que erre que erre. Que tenía mucha información y que se iba a un periódico -a este no, eso seguro-. Total, que Clavijo ha perdido la confianza en el presidente de la tele que él mismo propuso a los grupos parlamentarios. Total, que la SER tampoco lo quiere (a Santi), a pesar de que todos los días desayuna con su cronista de referencia (que me han dicho que es profesor en la Facultad de Periodismo, ¡que Dios nos coja confesados!) en un bar de la calle de La Marina. Total que Santi Negrín, copa y puro, se pidió un habano, o se lo sacó de la manga, como el mago Tamariz, y se puso a fumar en la reunión del Tea Party, se metió cuatro o cinco lingotazos de pacharán -acabaron con la botella-y se pusieron morados de hablar, primero bajito y más tarde ya desinhibidos con el efluvio del caldo navarro, en alta voz.

Hombre, no creo que Fernando Clavijo esté precisamente temblando con esta conversación que hemos contado aquí, pero un poquito de deslealtad sí veo en el asunto. La tele regional no da una, pierde audiencia a pasos de gigante y, además, le recortan fondos en los presupuestos de la comunidad, lo cual es una putada para la industria audiovisual, como ya ha protestado no sé quién. Y una de las ideas por la que fue creada la tele autonómica fue para potenciar la industria audiovisual canaria, a través de productoras que realizaran programas para ella. Claro que Fernando ahora tiene las manos atadas, primero porque hay elecciones y después porque no va a reconocer su fracaso tan pronto; me refiero al nombramiento. Pero después de las elecciones, Santi Negrín, con su copa y con su puro, se irá a hacer puñetas. Esto lo juro yo por Tito Wissa, que era un cómico argentino, en paz descanse. Una vez se puso de moda en mi pueblo jurar por él y todo el mundo juraba por Tito Wissa. Lo digo para que ustedes tengan una referencia.

Hernandis -no sé si es Hernandis o Hernándir- es un tipo prudente y le estaba aconsejando bien a Negrín, copa y puro. “Mira, Santi, tómate las cosas con calma y no con decisiones equivocadas que no sabes las vueltas que da esto; además, Clavijo no es mala gente…” y esas cosas que se dicen para calmar a un contertulio envenenado. El otro parece que ya tiene apalabrado un periódico -no este, repito- para mandarse a mudar a darle palos al Gobierno. Lo digo para que Fernando esté enterado, un poco -yo- ejerciendo como culichichi o así. En fin.

No se puede hablar de nada porque siempre hay un mago mirando. Ni en el tren, ni el avión, ni en un bar, siempre hay un mago mirando y oyendo y ejerciendo como confidente del cronista. Así que la conversación es rigurosamente cierta y la hemos transcrito aquí de la forma más exacta posible. Que ustedes pasen un buen domingo y no se olviden de ir a misa. Si tienen tiempo dense una vuelta por el hotel Mencey y pregunten por el Tea Party. Y pidan pacharán.