cuestión de grises

Destiempos – Por Indra Kisinchand

El hombre que se ha hecho a sí mismo es su propio Dios o su perdición. Aquellos que se vanaglorian de no deberle nada a nadie se ahogan en sus propias mentiras. Yo he de reconocer que no me he hecho a mí misma y no me avergüenza confesar que debo mucho y a mucha gente. Incluso a aquella que no me aportó más que sufrimiento. Gracias o des-gracias para ellos también, porque convertirse en quien quieres ser también depende de ellos. Al final, todos somos el tiempo que hemos vivido. Hasta ahora no me había dado cuenta de que precisamente el tiempo son personas y que malgastamos más horas que minutos en quienes nos desgarran el alma. Me gustaría poder decir que he olvidado para volver a empezar; me gustaría reconocer la derrota y saltar el abismo en vez de caer en él; querría que nada me afectara lo suficiente como para recordarlo y, sin embargo, sé que no es así. Ahora entiendo que ha llegado la hora de construir un futuro a base de destiempos.