MONTAKIT FUENLABRADA- IBEROSTAR TENERIFE

Dominador

Gran ejercicio colectivo del Iberostar Tenerife. / ACB MEDIA
Gran ejercicio colectivo del Iberostar Tenerife. / ACB MEDIA

El Iberostar Tenerife demostró ayer que es un equipo nuevo, más duro, más intenso, con mayor capacidad de respuesta y más ánimo para agarrarse al partido hasta llevarlo a su terreno. Los aurinegros se impusieron ayer al Fuenlabrada (85-94) en un encuentro que dominaron de principio a fín, sin dar opción de victoria a su rival y dando sensación de cierta facilidad, solo alterada en el tercer cuarto, cuando los locales lograron responder.

David White volvió a demostrar que lo que necesitaba era tiempo, que puede ser el jugador importante del año pasado con partidos y que será importante. Habría que sumar ahí a Blagota Sekulic, otra vez en la brega a pesar de sus problemas físicos.

Más allá de los números, de los 35 rebotes capturados por los 22 locales, o registrar un 50% de acierto en el triples (11 de 22), los aurinegros son un equipo maduro, que cuando peor se le han puesto más ha sabido responder tratando de salir de una situación complicada. Tanto que siguen inmersa en la misma, pero ahora todo se ve de otra manera.

Comenzó dominando el Iberostar Tenerife, poseedor absoluto del rebote y muy suelto en ataque. Los aurinegros movían el balón con criterio, lo que le permitiría conseguir la primera ventaja de cierta importancia (4-11) después de un mate de Abromaitis, imposible de contener para la defensa local.

EL conjunto aurinegro se gustaba, era capaz de jugar a los que más le gusta y, en caso de fallar, sabía que su superioridad en el rebote era tal que solía disfrutar de dobles oportunidades. MUy pronto se llegaría al 9-18 gracias a un triple de White hasta acabar con 11-20 cuando sonaba la bocina de final de cuarto. Fuenlabrada, por el momento, no era capaz de hacer frente al Iberostar , que parecía otro equipo respecto al que empezó la liga. Vidorreta había dado con la tecla, pero los jugadores también parecían haberse sacudido la presión de haber comenzado perdiendo los cinco primeros duelos.

Los canaristas capturaron 35 rebotes por solo 22 del equipo del Fernando Martín

En el segundo cuarto nada sería igual. Los rebotes que caían en el primer cuarto en manos aurinegras eran menos, la defensa local comenzaba a leer el ataque visitante y el Fuenlabrada disfrutó de hasta 14 tiros libres a su favor cuando en los primeros diez minutos no tuvo ninguno.

En total serían 10 puntos anotados desde la línea de 4,60, algo que permitió a los madrileños comenzar a recortar diferencias. Poco a poco, los de Cuspinera iban creciendo espoleados por su público antes la desesperación del Canarias, que logró llegar con ventaja al descanso (39-40) gracias a la renta que conservaba de los primeros diez minutos.

Abromaitis, 10 puntos al descanso, y Sekulic, 4 puntos pero 3 asistencias, conseguían que el electrónico no mostrara un marcador peor, pero, todo lo bien que se había hecho en el primer cuarto, parecía haberse esfumado en buena medida antes del tiempo de descanso.

Tras el paso por vestuarios comenzó un intercambio de golpes que permitió al Fuenlabrada situarse por primera vez por delante en el marcador (51-50). Fue curiosamente cuando los madrileños más se crecían cuando los chicharreros dieron la cara y apretaron los dientes más y más.

Primero Abromaitis con un triple (51-56) y luego White (54-59) volvieron a sacar lo mejor de sí mismos. Especial mención para el base estadounidense, tan criticado, con razón, y con tanta capacidad para levantarse cuando peor lo pasaba.

White sería protagonista al anotar varios triples lejanos, como el que puso el 61-69 en el electrónico y que obligó a Cuspinera a pedir un tiempo muerto que sirviera para ordenar ideas.

Pero la idea de Richotti era otra, era la de coger el balón y meterlo en la cesta rival, más allá del arco de 6,75, cuando sonaba la bocina de final de cuarto para cerrarlo con (63-72).

El Iberostar, que había anotado 32 puntos en el cuarto anterior, entraba al último cuarto sabiendo que quizás no podría mantener esa media, por lo que comenzó a ahogar a su rival a base de buenas defensas cargadas de intensidad.

Blagota Sekulic, con 14 puntos y 7 rebotes, acabó con 31 créditos de valoración

Sekulic, con una canasta de dos, provocó un tiempo muerto local con 65-74 y siete minutos por disputarse. El duelo entraría en una fase de poco acierto en ataque, lo que beneficiaba a los de Vidorreta, que anotaban poco a poco, viendo como su rival solo era capaz de lanzar desde el triple, pero sin acierto alguno.

Paunic, Tabu y Scott se empeñaron en probar fortuna ante la imposibilidad de penetrar la férrea defensa de un CB Canarias que empezaba a darse cuenta de que la segunda victoria consecutiva estaba cada vez más cerca.

El encuentro se había vuelto feo siendo objetivos, pero bonito para los intereses visitantes, que a cada jugada que transcurría se iban reforzando defensivamente, su principal punto débil.
Quedaban aún cuatro minutos por jugarse, con un marcador de 67-79, y lejos de relajarse el Canarias seguría erre que erre. Richotti, con un triple, llevaba el duelo al 71-84, acabando con las pocas esperanzas que les quedaban aún a los madrileños.

El duelo acabaría con 85-94 consiguiendo el Iberostar Tenerife su segunda victoria consecutiva y demostrando que el equipo parece haber dado un paso al frente. Este Canarias parece otro. El que nos gusta de verdad.