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Edad prohibida

1. Yo recomiendo a los jóvenes la lectura de una novela preciosa de Torcuato Luca de Tena, Edad prohibida. Es, sencillamente, la novela de los adolescentes. He comprado varios ejemplares para regalárselos a los chicos y chicas que hablan conmigo de los asuntos de la juventud. Los tiempos han cambiado, pero los problemas, sobre todo los de identidad, son siempre los mismos. Este libro lo deberían leer todos los adolescentes (Planeta, en su tropecientas edición). El autor ganó el Premio Nacional de Literatura y el Planeta, fue director de ABC en dos etapas -el diario pertenece todavía hoy, en parte, a su familia- y académico de la Lengua. Y escribió una obra tan importante como Los renglones torcidos de Dios. Edad prohibida fue publicado en 1958. Yo la leí por los 60 y me impactó y me ayudó por su lenguaje directo y atrevido para aquellos años. Claro que los Luca de Tena tenían una especie de bula para escribir durante el franquismo lo que los demás no podían, lo mismo que ocurría con otro de los grandes, Emilio Romero.

2. Qué pena que los jóvenes lean poco o, sencillamente, no lean. Una novela así, llena de ternura, que probablemente tendría mucho de autobiográfica, sirve para aprender. Aprender a comportarnos, aprender a amar, aprender a tomarnos los acontecimientos que afectan a la adolescencia en su justa medida. Con mesura y con sacrificio. No hay duda de que el relato puede estar algo marcado por la cercanía de la guerra civil, que metió a todos los autores en una especie de bolsa de melancolía. Pero Luca de Tena maneja muy bien el lenguaje y las situaciones y, sobre todo, sabe que está dando un mensaje a los jóvenes de muchas generaciones, incluidas las más lejanas.

3. Luca de Tena escribió también sobre el México del emperador Maximiliano, que es un tema que a mí también me apasiona. A Maximiliano lo condenó un tribunal y Benito Juárez, a la sazón presidente, le mandó un mariachi a la prisión para que le tocara, durante sus horas de capilla, La paloma, que era la canción favorita del depuesto monarca. Conozco bien esas historias, que me apasionan. Juárez era amigo de Lincoln y un indio ilustrado. En fin, se acabó el espacio.