DEJA VER

Elfidio

Hay momentos en la vida, en los que te das cuenta que la cercanía desvaloriza las cosas que tienes a tu alcance. Da la impresión de que el día a día le va restando esplendor a algo que por su prestancia tenía que estar brillando, y el roce cotidiano hace que termines por no darle la importancia que realmente tiene. Eso pasa también con las personas. Elfidio Alonso es un ejemplo de ello. Yo, que cariñosamente le llamo Quintero por esa costumbre tan del colegio de llamarnos de broma por el segundo apellido, y también porque Miguel el Naripa siempre lo llamaba así, me he dado cuenta que he mantenido mi admiración y mi reconocimiento hacia él, en silencio durante mucho tiempo, y creo que es el momento de lanzarlo a los cuatro vientos.Sería muy difícil encontrar una persona con una cultura musical como la que tiene Elfidio, sustentada en una memoria prodigiosa que le permite recordar letras y pasajes de canciones, nombres de grupos e intérpretes, géneros musicales, historias que justifican la existencia de determinados ritmos… Resumiendo, es una auténtica enciclopedia de la música a la que puedes recurrir ante cualquier duda. Pero no sólo eso, yo he conocido a Elfidio como periodista, como crítico cinematográfico, como jugador de baloncesto con el Canarias de La Laguna… Siempre ha sido una persona con una gran implicación política, llegando a ser alcalde de su ciudad, y creo que fue un extraordinario alcalde para La Laguna. También lo he conocido como autor, como folclorista… Pero en lo que creo que Quintero ha sido un crack, es como parrandero, como conversador, como líder de grupo y como amigo. En estas cuatro actividades ha alcanzado unos niveles insuperables. Descubrí que era un tipo divertido en unos Carnavales en los que con algunos Sabandeños iban caracterizados de Ejército de Salvación. Muchos años después, formamos parte del mismo grupo carnavalero La Sonora Chicharrera de Luis Tavío y Pancho Monje.Tuvimos un desencuentro hace muchos años, pero al final nos ha unido nuestro amor a la música y nuestra forma de disfrutar de una buena tertulia, en la que Elfidio es un consabido maestro. Cuando yo tenía el restaurante La Bodeguita del Caco, cada vez que pasaba por Madrid iba a visitarme y siempre ha delegado en mí para que le administre sus votos en la Sociedad General de Autores. Nadie se puede hacer una idea de lo complejo y difícil que es liderar un grupo musical, siendo mayor la dificultad cuanto más grande sea, donde lógicamente tienen que convivir distintas personalidades y caracteres, diferentes egos, manías, complejos, divismos, etc… Mantenerlo vivo a lo largo de 50 años, superando todo tipo de adversidades, cismas y lo que se le pusiera por delante, es de un mérito enorme. No nos damos cuenta, pero Quintero lleva subiéndose a los escenarios, más o menos el mismo tiempo que Bob Dylan, Mike Jagger o Paul McCartney. ¡Y es de los nuestros! ¡De nuestra tierra! Los Sabandeños han tenido todo tipo de premios, reconocimientos, calles y plazas. Pero creo que ya es hora de reconocer de forma contundente a quien ha hecho posible la supervivencia de ese grupo a lo largo de tantos años; a quien lleva cinco décadas llevando la música y el nombre de Canarias por todo el mundo y haciendo feliz a tanta gente. Me gustaría que dentro de muchísimos años, un padre le pueda explicar a su hijo quién era Elfidio Alonso Quintero, el que le da nombre a esa calle o a esa plaza. Deja ver…