SANTA CRUZ

El Gobierno blinda por seguridad todo el Balneario de Santa Cruz

El recinto se encuentra en estado de abandono desde hace años. / FRAN PALLERO
El recinto se encuentra en estado de abandono desde hace años. / FRAN PALLERO

Hasta 24 catas de vigas y columnas han realizado los técnicos de la Dirección General de Patrimonio para diagnosticar el estado en el que se encuentra la estructura del Balneario de Santa Cruz, edificio propiedad del Gobierno de Canarias que fue sometido a una inspección tras el accidente sufrido por un joven el pasado mes de julio tras caerse en su interior. Una vez realizado este estudio, el Gobierno de Canarias ha confirmado a DIARIO DE AVISOS que la próxima semana procederá a ampliar el cerramiento que ya llevó en 2013 a instancias del Ayuntamiento de Santa Cruz. Según detalló el director general de Patrimonio, Arturo Cabrera, “la próxima semana procederemos a ampliar el cerramiento para evitar cualquier tipo de problema en el edificio”. Cabrera no quiso adelantar el resultado de los estudios realizados hasta que estos no sean comunicados de manera oficial al Ayuntamiento capitalino, algo que se hará en breve, aseguró.

Los técnicos del Gobierno regional se encargaron de determinar el frente de carbonatación en los pilares, el contenido de cloruros en el hormigón y el ensayo de aluminosis en viguetas prefrabricadas de forjado, pruebas todas ellas encaminadas a determinar si el hormigón y la estructura de acero que lo mantiene se encuentra afectada por la corrosión y si es posible su reparación. El director general de Patrimonio aclaró que no existe riesgo inminente para el edificio, ni de derrumbe ni de desprendimientos. “Está claro que es un estructura muy vieja y con muchos años y no está en condiciones y por eso incentivamos medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de incidente”. Esas medidas consistirán en el cierre de cualquier acceso al edificio ampliando así el tapiado de huecos en planta baja, la colocación de malla en fachada para impedir la caída de cascotes y el vallado y señalización de la parcela que ya se llevó a cabo dos años atrás. En la reunión que está pendiente de celebrarse con la Gerencia Municipal de Urbanismo, “se detallará el diagnóstico realizado por los técnicos y junto con el Ayuntamiento decidiremos lo que se quiere hacer con el edificio y qué soluciones se le pueden dar”, explicó Cabrera. “Se trata de si se rehabilita o no, de ver qué puede aportar el edificio a la ciudad, siempre en base a los criterios técnicos y a la viabilidad de todo el inmueble, tanto de la parte en la que se ubican las antiguas habitaciones como de las zonas comunes en las que se hallan las piscinas del complejo”.

Clausura
Una vez se proceda al cerramiento completo del edificio, aseguran desde el Gobierno de Canarias, que no se podrá acceder al mismo de ninguna forma, evitando así que se produzcan casos como el de este verano cuando, a pesar del cerramiento y vallado de la zona, tres jóvenes se colaron en su interior, sufriendo uno de ellos una caída que obligó a su hospitalización. La clausura del edificio será total.

La Gerencia Municipal de Urbanismo está a la espera de conocer las conclusiones de Patrimonio para, junto con el Gobierno regional, decidir el destino de un inmueble que no hay que olvidar que es Bien de Interés Cultural (BIC) y que es recordado por muchos chicharreros como una parte viva de la historia más reciente de la ciudad. Desde la Dirección General de Patrimonio se insiste en que, se tome la decisión que se tome, ha de ser de forma consensuada entre ambas instituciones, regional y municipal, sin olvidar al Cabildo de Tenerife, también responsable por ser BIC.

Apoyo en la inversión privada

Ya en diciembre del año pasado, Patrimonio hacía constar, en el informe técnico enviado a la Gerencia de Urbanismo que, la rehabilitación o restauración del edificio tendría un coste de varios millones, afirmando que “para dar sentido a esa inversión es imprescindible conocer el uso definitivo del edificio”. Las opciones que propone el Gobierno de Canarias son de carácter dotacional o equipos urbanos. Patrimonio apunta la posibilidad de la colaboración público-privada para el desarrollo posible de la inversión necesaria y la solución final será la que determine los plazos.