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‘Happyshifters’

Parece que en el ambiente organizativo y empresarial comienza a notarse, eso sí, tímidamente, pequeños cambios motivados por una nueva tendencia que apuesta por el bienestar y la salud de las personas que las conforman. Se trata de potenciar el talento y el compromiso como elementos fundamentales del primer activo de toda organización: la felicidad de las personas. Pero conjuntamente a estos nuevos modelos de organizaciones, comenzamos a descubrir una nueva tendencia en las personas que apuestan por modelos de éxitos que priorizan la felicidad en el trabajo y el crecimiento personal, por encima incluso de un buen salario. Entendiendo el trabajo como un elemento que aporta valor a la vida pero que es complementario para consecución de la felicidad, habría que afrontarlo con una actitud positiva y donde el optimismo inteligente juega un papel fundamental en la búsqueda de la satisfacción vital.

Además, sienten que la calidad de vida pasa por facilitar herramientas y servicios que permitan desarrollar a las personas todas sus competencias personales y profesionales, conectando así con las demandas de la empresa. A estas personas se les denomina happyshifters. La traducción es curiosa. Sería algo así como cambiadores felices. Por lo general hablamos de jóvenes con una gran capacidad innovadora, con altos niveles de optimismo y con necesidades de experimentar cambios en sus vidas. Fundamentalmente apuestan por la creación y ejecución de proyectos de innovación que les llevan a abandonar su antigua vida laboral, incluso llevando aparejados una disminución drástica en sus ingresos e incluso un cambio de ciudad o país abandonando todos sus proyectos anteriores sin mayores problemas. Hablamos de perfiles que encajan en esas nuevas organizaciones saludables, que se dirigen a maximizar los recursos de sus empleados de manera que puedan dirigir sus objetivos a aumentar los resultados bajo una apuesta por la salud y el bienestar. Pudiera parecer una locura plantear estos nuevos modelos de profesionales y de organizaciones con la que, como se suele acuñar, “está cayendo…” y donde la precariedad laboral parece pintar y describir un nuevo panorama. Por ello nos encontramos con profesionales que optan por no ser meros empleados con un salario que les permita vivir bien. Quieren ir más allá y apostar por el cambio para así empoderarse en sus competencias vitales, desde el autoconocimiento y la autoeficacia, lo que les permite elegir objetivos profesionales priorizando su salud y su felicidad por encima del resto de metas.

*Psicólogo y miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva
@jriveroperez