golf

“La mayor fortaleza de este deporte es la educación en valores”

José Luis García-Estrada. | DA
José Luis García-Estrada. | DA

José Luis García-Estrada empezó a jugar al golf a principios de los años 70, cuando su padre se hacía socio del RCG de Tenerife, con menos de 20 años. Desde el principio el golf le fascinó y junto a su hermano, primero, y a continuación con su mujer e hijos, comenzó el largo camino de su vida junto al deporte. Ha llegado a tener hándicap 3,2 y a pesar de su poco tiempo libre, pues es jefe de Servicios de Hospiten Norte y Sur, juega con 5,9 de hándicap y está entre la élite del golf tinerfeño amateur.

-¿Cómo fueron sus comienzos?
“Siempre bien acompañado de un profesor para enseñarme las nociones básicas al empezar, y a continuación la compleja técnica, comprendí que el golf es una forma de vida, pues tienen enormes similitudes; pero lo que realmente me gusta es competir, también ganar, indudablemente, pero no solo juego por el placer de estar en un fantástico entorno, sino que salgo al campo para intentar ganarle a los amigos la cerveza o a los adversarios el trofeo del torneo. Siempre he intentado competir con los mejores, estar entre los hándicaps más bajos de mi categoría, en busca de retos, viajando a los campeonatos de España. La mayoría de las veces, no iba suficientemente entrenado, pues mi actividad profesional me deja poco tiempo libre, pero la alta competición me encanta, valoro el talento de los rivales, la belleza de otros campos de golf y junto a Vicente Ruiz, hoy profesional en Buenavista Golf, quedamos terceros en el Campeonato de España Dobles Sénior que se disputó en Meis (Galicia), uno de mis mejores recuerdos deportivos. Sigo en ello, me gusta competir con y contra los mejores y por eso disfruto tanto del golf en campo grande como del pitch & putt, donde el putt es mi palo preferido. Ha sido mi mejor y más constante golpe, pues (a pesar de sus ausencias temporales) me ha resuelto muchas situaciones complicadas. Me coloco, miro y tiro, siempre con enormes ganas de meter la bola en el hoyo y muchas veces… ocurre”.

-Golf , familia y Fundación María García-Estrada…
“A nuestros hijos, primero a Efrén y a María, más tarde también a Alejandra, les inculcamos el amor al deporte, el placer de jugar bien, de ser exigentes, humildes y respetuosos, de aprender de las victorias y derrotas, y llegaron a ganar Campeonatos de España en las categorías de base, de Europa con la selección nacional, becas para estudiar en Estados Unidos sus carreras, con más asiduidad acompañados por mi mujer Dulce, pero también me gustaba trasmitirles los valores del deporte y de la competición, tan importantes para su formación. Llegó el cáncer, el sarcoma de María y a partir del año 2005 la Fundación que lleva su nombre. Escuché al campeón del mundo Jorge Lorenzo dedicar su victoria en el Mundial de Moto GP ‘a los que no se rinden’. Me encantó, pues es el mismo legado que María nos dejó, de no parar en la búsqueda de sus posibles curaciones. Nos hemos comprometido con Enrique de Álava, partícipe de un grupo de sarcoma europeo, la sexta línea de investigación, que estamos patrocinando con 150.000 euros en un trienio, ya hemos cumplido las dos primeras anualidades, pero nos queda la tercera. Si todas las personas a las que les preocupa el cáncer solo colaboraran con un euro al año, podríamos conseguir 1.000.000 de euros cada año, solo por el precio de un café. Esta es la filosofía, un poquito de muchos. El golf es el motor en la Fundación, al principio con el empuje de Sergio García, amigo y compañero del equipo nacional, con los profesionales, las mujeres pro, muchas empresas, negocios, jugadores de golf amateurs, medios de comunicación y amigos han hecho posible que estemos comprometidos con la investigación. Sin rendirnos”.

-Hoy pertenece a la categoría sénior, aquella que aglutina a jugadores con al menos 50 años, las damas, y 55, los caballeros, un grupo de aficionados en Canarias que ronda los 3.000 federados, ¿es para usted un challenge?
“Poco he jugado en Canarias de golf de +50, solo en la Península, pues los jugadores séniors en Tenerife se acomodan a participar en premios hándicap, sin mucha pretensión. No es suficiente, necesito golf de calidad, donde pueda buscar la mejora, practicando, recibiendo clases para no desaprovechar esta franja de edad, donde podemos jugar y competir todavía con mucho nivel. Hago un llamamiento a Tenerife Golf, a la Federación Canaria de Golf, para que creen un Circuito Sénior Amateur Europeo de alto nivel, donde los mejores de Europa compitan en nuestros excelentes campos conjugando turismo y deporte”.

-Golf y salud, como doctor en Medicina, cirujano en Ortopedia y Traumatología, ¿lo recomendaría?
“Por supuesto y lo haría por dos razones: es bueno para la salud mental, pues el golf te hace soportar una determinada presión cuando compites que es de parecida magnitud a la que tienes en el trabajo, aportándote las herramientas para poder conseguir buenos y mejores resultados. El reto personal que tengo con el golf, de continuar siendo lo mejor posible, lo transfiero a mi actividad laboral, me enseña a no abandonar nunca la lucha y viceversa. Caminar cinco horas a un ritmo pausado, durante al menos cinco kilómetros es muy saludable, mucho mejor que correr o andar rápidamente durante media hora”.

-Juega al pitch & putt y al golf tradicional, ¿ lo compagina bien?
“Me gusta competir al mejor nivel posible, y el pitch & putt también tiene sus fortalezas, como jugar una vuelta de 18 hoyos en 90 minutos, aumenta el nivel de precisión, refuerzas la parte más importante del golf, que son los 50 metros a bandera, y probablemente sea la forma más fácil de empezar. Tiene debilidades, pero si hiciera un paralelismo con el golf en campo grande, diría que debemos de enseñar golf como actividad extraescolar a nuestros niños, como ocurre en Gran Bretaña que aunque no sea su deporte principal, todos aprenden a jugar y así cuando llegan a la edad adulta juegan divinamente. Por otro lado, siempre hablamos del coste de este deporte, hay que desterrar este concepto y procurar lugares donde se pueda practicar, al menos la mitad del año, cuando nuestros campos del sur de la Isla están poco ocupados. Pero la mayor fortaleza del golf es la educación en valores, te ayuda a asumir retos, a aceptar derrotas, enseña humildad y respeto por tus adversarios y por ti mismo”.