TRIBUNA POLÍTICA

Libro Blanco de la Discapacidad: una necesidad inaplazable – Por Teresa Cruz Oval*

Hasta hace relativamente poco tiempo no existía, en el marco de la discapacidad, conciencia de colectivo unitario. Había numerosos grupos fragmentados y cada uno de ellos tenía su identidad. Vivían sus problemas como propios e, incluso, se procuraban servicios especiales para atender sus necesidades, que eran consideradas singulares. A esta fragmentación de grupos se aludía desde una gran variedad de términos que hoy, afortunadamente, no son aceptados por la sociedad por su contenido despectivo y discriminatorio.

En la actualidad, gracias especialmente a los organismos internacionales y a las organizaciones que trabajan con estos colectivos, se conocen mucho mejor los componentes de la discapacidad y su interconexión. Se trata de tres dimensiones diferentes asociadas a problemas de salud, personales y ambientales. Los numerosos avances que hemos experimentado en todos los ámbitos y también en el de la discapacidad han permitido que hayamos pasado de fijarnos en los déficits a centrarnos en los derechos de estas personas, de ocuparnos sólo de los individuos a preocuparnos y ocuparnos de su integración y de los obstáculos que afrontan en su día a día.

Durante años se consideró la discapacidad como un problema de la persona, causado por una enfermedad, traumatismo o cualquier otro problema de salud que, consecuentemente, requería cuidados médicos prestados en forma de tratamiento individual por profesionales. La perspectiva ha ido evolucionando, porque tanto la sociedad como las administraciones públicas han adquirido conciencia de que nos encontramos ante un colectivo tan amplio como heterogéneo, además de ser uno de los grupos más vulnerables de la población.

Las personas con discapacidad representan el 8% de la población en España y el 7% en Canarias, aunque este porcentaje alcanza el 15% en el caso de salud mental. Para el PSOE, mejorar la calidad de vida de las 160.000 personas con discapacidad en el Archipiélago es una cuestión decisiva, lo que exige que las administraciones con competencias en la materia formulen políticas y programas eficaces con un impacto real en sus vidas.

Resultan innegables, pese a los avances, las carencias que aún hoy se dan en cuanto a políticas que respondan a las necesidades y demandas de estos ciudadanos y ciudadanas, lo que exige una planificación rigurosa a largo plazo. Por este motivo, el Parlamento de Canarias ha aprobado esta semana, a instancias del Grupo Socialista, una proposición no de ley por la que se insta al Gobierno regional a elaborar el Libro Blanco de la Discapacidad en Canarias y el II Plan de Atención a las Personas con Discapacidad. La realidad exige la puesta en marcha de este plan, previa hoja de ruta de las futuras políticas públicas que ha de desarrollar la Comunidad Autónoma partiendo de un diagnóstico -Libro Blanco- de la situación actual del colectivo. Ambas herramientas deben responder al principio de “nada para las personas con discapacidad sin las personas con discapacidad”. La discapacidad está en la agenda política del nuevo Gobierno de Canarias, como lo demuestran la constitución de una comisión parlamentaria exclusiva sobre la materia o la creación de la Dirección General de Discapacidad y Dependencia. Esta realidad ha dejado de ser, definitivamente, lo que fue durante demasiado tiempo: algo residual, marginal, que no pertenecía, ni por asomo, al núcleo duro de preocupaciones y ocupaciones de la comunidad política.

La Comunidad Autónoma tiene enormes responsabilidades en cuestiones decisivas para la discapacidad y debe realizar un esfuerzo prioritario en la planificación estratégica para alcanzar el objetivo europeo 2020. Sabemos, sin embargo, que la legislación por sí sola no garantizará que las personas con discapacidad puedan gozar de sus derechos; es necesario que las administraciones públicas formulen políticas y programas eficaces con un impacto real en la vida de estos hombres y mujeres.

Estaremos vigilantes para que estos instrumentos, sean cuales sean las circunstancias, no permanezcan ociosos, cuando aún queda tanto por cambiar.
 
*Portavoz de Políticas Sociales y Discapacidad del Grupo Parlamentario Socialista Canario