SANTA CRUZ

La limpieza también puede ser sostenible

Hidrolimpiador eléctrico Goupil G3-2C. / DA
Hidrolimpiador eléctrico Goupil G3-2C. / DA
La separación en origen de los residuos domésticos para conseguir su reutilización en casa o la transformación en nuevas materias primas -si se arrojan al contenedor adecuado- son prácticas cada día más extendidas entre los vecinos de cualquier ciudad o pueblo de nuestro país. Años de campañas de concienciación de todas las administraciones y una actitud proactiva de los ciudadanos han transformado el tratamiento de las basuras hasta convertir su gestión en nueva fuente de trabajo que, al tiempo, permite una mejor conservación medioambiental.

Pero la tecnología y la voluntad política han dado un paso más con la introducción de medios materiales que en el futuro permitan nutrirse de energía limpias o, cuando menos, reduzcan la emisión de gases a la atmósfera. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no ha querido quedarse a la zaga y cuenta desde este año con cuatro vehículos de funcionamiento 100% eléctrico que evitan la polución y, de paso, minimizan su impacto acústico.

Nuestra capital empezó a disfrutar a partir de abril de dos barredoras eléctricas de aceras y calzadas modelo Tennant Green 500ZE. Se trata de un vehículo que no libera emisiones de escape, ni de dióxido de carbono, por lo que contribuye a crear un ambiente más limpio y saludable para los peatones. La barredora funciona con baterías eléctricas de ionlitio y evita la emisión de hasta 78 toneladas de dióxido de carbono a lo largo de un periodo de cinco años. Debido a la escasez de ruido que genera, dispone de una señal acústica para advertir a los viandantes de su presencia. Las baterías pueden recargarse totalmente en apenas cuatro horas y permiten abordar en un solo ciclo de ocho horas de consumo la limpieza de una superficie de hasta 20.000 metros cuadrados (el equivalente a unos tres campos de fútbol).

Las dos unidades del hidrolimpiador Goupil G3-2C completan el parque de nuevos vehículos eléctricos. Es el modelo más pequeño de su categoría (apenas 1,10 metros de ancho) y posee un radio de giro de tres metros, lo que le da una agilidad extrema para ser utilizado en espacios reducidos. Posee un depósito de 500 litros de capacidad y puede recargarse en cualquier enchufe de 230 voltios.

El trabajo de las nuevas barredoras, que permiten ser manejadas por un solo operario, se desarrolla desde la primavera pasada de lunes a sábado en la banda comprendida entre las 7.00 de la mañana y las 7.30 de la tarde. Las zonas beneficiadas por su presencia incluyen las de mayor tránsito de personas de la ciudad: Zona Centro y eje peatonal entre el Auditorio de Tenerife Adán Martín y la antigua estación del muelle Norte (por las mañanas), además del parque García Sanabria, el eje central de la ramblas de Santa Cruz, Asuncionistas y Reyes Católicos y los paseos y peatonales en El Cabo y Cuatro Torres. Los hidrolimpiadores, por su parte, se vienen utilizando para el fregado y baldeo de más de una treintena de plazas y paseos de la ciudad, entre los que están incluidas la plaza de España, la Candelaria o Weyler, entre las más concurridas. Además, atiende puntualmente incidencias que se detecten en los barrios del Toscal, El Cabo, Cuatro Torres y Duggi.

Nuevos contenedores
El crecimiento en la llegada de turismo de cruceros a Santa Cruz de Tenerife ha empujado al Ayuntamiento a instalar 15 nuevos contenedores soterrados en el área de gran afluencia comercial limítrofe con el puerto. Los emplazamientos seleccionados por los técnicos municipales para la instalación de estos nuevos puntos de recogida de residuos son las calles de La Marina (en su confluencia con Milicias de Garachico), Pilar (con Suárez Guerra), San Clemente, Pi y Margall (números 5 y 25) y José Hernández Alfonso. Cada unidad admite un volumen de 3.000 litros. Se han habilitado dos receptáculos para fracción resto, cinco de papel-cartón, seis de envases ligeros y dos de vidrio.

El área municipal de Servicios Públicos también ha incorporado en el último trimestre 288 nuevos contenedores sobre superficie destinados a papel-cartón, envases ligeros y fracción resto para garantizar la reposición y ampliación de este tipo de recipientes. Incorporan un diseño novedoso y mejoras estéticas que contribuirán a dar una mayor uniformidad visual a las islas de recipientes que se encuentran en la zona de gran afluencia turística.

El proyecto ha permitido la adquisición de 354 contenedores. De ellos 66 formarán parte de una reserva para sustituciones y los 288 restantes se han dispuesto en los cinco distritos de municipio. Dos centenares de estos recipientes son de carga trasera, 800 litros de capacidad y recogida de fracción resto. Otras 70 unidades son de carga lateral (3.200 litros). Para el reciclaje de papel-cartón se han comprado 48 unidades similares a las anteriores y 36 destinadas al reciclaje de envases ligeros.

La apuesta por la sostenibilidad se manifiesta, en este caso, porque, las unidades de carga trasera son totalmente biodegradables al fabricarse con polietileno verde, un material plástico 100% vegetal obtenido a partir de la caña de azúcar.