después del paréntesis

Macri, chavismo y ‘establishment’

Era previsible. El triunfo del neoliberal Mauricio Macri en las presidenciales argentinas y que, al lograrlo, los líderes del Eje chavista aún en el poder en Latinoamérica callaran, al grado de no remitir una salutación estrictamente diplomática, que el único en hacerlo, el ecuatoriano Rafael Correa, dedicara casi todo su texto en Twitter a felicitar a la saliente Cristina Kirchner, e inclusive el presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtiera de que si Macri ganaba empeorarían las relaciones bilaterales.

El resto, tras solicitar Macri que Venezuela sea expulsada del bloque Mercosur por incumplir los parámetros de democracia que impone su carta fundacional, no enviaron salutaciones privilegiando ideología y alineamiento con Caracas, como ya ocurriera al mexicano Peña Nieto, el colombiano Santos, el paraguayo Franco y el peruano Humala.

Sin embargo, esto no debe preocupar a Macri, pues los autoproclamados refundadores de la Patria Grande Latinoamericana, vía una Revolución Bolivariana basada en principios setentistas fracasados, jamás aceptaron la diversidad ideológico-política y por ello van en caída libre.

Sí deberá cuidarse de un kirchnerismo cuya mayoría parlamentaria boicoteará su Gobierno en ambas Cámaras; de centrales sindicales con modos reivindicativos de derechos laborales extorsivos antes que negociadores; y de movimientos sociales (piqueteros) infiltrados por fuerzas de choque que asaltan supermercados y comercios por electrodomésticos en vez de alimentos.
Su único camino será pactar políticas de Estado con los demócratas; acercarse a toda Latinoamérica; y reabrir un país cerrado a cal y canto por el kirchnerismo al resto de un mundo que sí le ha felicitado. Caso contrario, acabará desestabilizado y derrocado por su incapacidad para negociar con opositores sin convicción democrática, y para controlar un establishment económico-financiero, industrial y agropecuario que contribuyeron a la caída de Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa. Impensable ya que Macri integra ese establishment.