Tribuna

María Isabel Brage y de Landa

María Isabel Brage y de Landa (1.888 -1.976), una gran acuarelista, que nace en Matanza, (Cuba). Desde muy pequeña llega al Puerto de la Cruz , con sus padres y ya queda en Tenerife para siempre.

Cuentan sus biógrafos que desde niña se inicia en la práctica del dibujo con su institutriz inglesa Miss Watson. Conoce en la ciudad norteña a Francisco Bonnin y se pone a las órdenes de él para aprender acuarela. El profesor no sólo la acoge a ella, sino también a María de los Angeles Cerviá, que fueron sus dos alumnas, a las que le enseñó todos los secretos de la difícil técnica de la aguada.
María Isabel, participó en la exposición de Pintura y Escultura que se celebró en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife en 1.908, con un paisaje canario realizado al óleo. Instalada en Santa Cruz de Tenerife, sigue en el mundo de la pintura, en la investigación y sobre todo en la preparación académica. Recibe clases de dibujo y óleo de Padro Tarquis Soria entre 1.926 y 1.928. Pero su decisión era firme, la acuarela era para ella su leit motiv. Asiste por lo tanto con Francisco Bonnin a sus clases en el Círculo de Bellas Artes, y participa en una exposición colectiva de alumnos de pintura, en 1.929.

Fue miembro cofundadora con Francisco Bonnin de la Agrupación de Acuarelistas de Canarias junto con Antonio González Suárez, A Machado Méndez, Celestino González Padrón, Teodoro Ríos, Diego Crosa y María de los Angeles Cerviá, todos ellos participaron en la primera exposición de la Agrupación en 1.944. Mas tarde se unieron José Acosta Lorenzo, Constantino Aznar de Acevedo, Ramón Barreiro, Mario Baudet, Ernesto Beautell, Francisco Borges Salas, Francisco Bonnin Miranda, Siro Manuel y toda una pléyade de grandes artistas canarios, todos ellos, estudiados por el profesor Alfonso Trujillo, quien en su libro, Agrupación de Acuarelistas Canarios, analiza el nacimiento y vicisitudes de la misma, publicado en 1.978.

La acuarela es una técnica muy difícil por la precisión de la pincelada, la mezcla de los colores, y muchas veces por la velocidad en el pincel, si no es así, el trabajo está perdido. Dice Alfonso Trujillo en su libro que “la técnica para este trabajo, aparentemente es muy simple, pero hay unanimidad en aceptar el hecho de que se trata de un medio de expresión difícil, tanto porque los colores son transparentes , como porque deben se aplicados al prima sin admitir ningún tipo de reproches.
Mi homenaje a María Isabel Brage, por ser una de las mujeres pioneras de la acuarela en Tenerife, por haber tenido la suerte de ser discípula de Francisco Bonnin, nuestro inmortal pintor y ser al mismo tiempo cofundadora de la Agrupación de Acuarelistas Canarios.