Trac tici tac

Microdioses

Tal vez sea una cuestión espacial la que limita al ruiseñor en su jaula o al canario en su isla. El tamaño de la celda condiciona al prisionero que, pasado un tiempo, comienza a adaptarse a los limitados movimientos, e incluso, pudiera parecer que goza de cierta libertad, cayendo en el mayor de los engaños.
Debido a estos efectos, el pensamiento del libre prisionero comienza a funcionar de otra manera, volviéndose oscuro y gris. Su cabeza da vueltas atrapada por manías y complejos, elucubrando pérfidos planes, conspirando contra sus iguales. Estas prácticas evolucionan según la capacidad del individuo y sus experiencias. No es de extrañar pues, que este fenómeno insular acabe por generar sujetos que rozan elementos más propios de la ficción que de la realidad. La mezquindad de las dimensiones de la isla, como límite y cárcel, hacen aflorar sentimientos retorcidos.

Terminan por creer que el centro del mundo, del universo, gira en torno a ellos. Nada sucede de forma aleatoria, cualquier hecho tiene origen y explicación en lo que viven, convirtiéndose en más huraños desde su cueva o despacho, tendiendo a sobredimensionar su propia figura, asfixiada por la falta de espacio, de conocimiento y esparcimiento. Cada vez son más los que terminan endiosándose en su constreñida realidad.

Construyen así castillos de arena, sin base ni fundamento. Dictan sus propias leyes, valedores de una autoridad que nadie les otorgó. Pisan sin temor al de al lado, que siempre es el enemigo. Subordinan al tibio y lo llenan de miedos infundados. Aman el control, no pecan. Sus faltas expían por su condición de superioridad, su categoría divina así lo certifica. El futuro les pertenece y así se lo transmiten a su prole.

Isla adentro el sol continúa saliendo por el mismo sitio, el alisio sopla igual, la nube se posa en la conocida montaña. Isla afuera, allende los mares, todos estos ridículos se ahogan en cuanto entran en contacto con el agua salada. Nadie oye nada más allá de la frontera azul. El mundo sigue igual.

@cesarmg78