tribuna

París-Canarias – Por Pedro Fernández Arcila*

Mañana lunes 30 de noviembre se inicia en París la Cumbre del Clima (COP 21) donde, durante 11 días, se reunirán delegaciones de todos los países con el objetivo de propiciar un acuerdo internacional para la reducción de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de los denominados compromisos de reducción de emisiones que deberían permitir que la temperatura global promedio no suba más de dos grados centígrados a finales de este siglo.

En las condiciones actuales, nuestras emisiones de GEI conllevan un aumento de, al menos cuatro grados centígrados de aquí a finales del siglo. En este escenario, nuestro mundo cambiaría drásticamente. Para evitar esta tendencia, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático señala tres etapas: una primera, disminuir nuestra emisiones de GEI de forma drástica y a corto plazo; alcanzar en el 2050 una sociedad neutra en carbono; y lograr a finales del siglo un nivel de emisiones negativo.

En vísperas de esta Cumbre, el consejero de Industria, Pedro Ortega, afirmó en sede parlamentaria que el Gobierno de Canarias defiende la entrada del gas en el Archipiélago. En un alarde del más supino desconocimiento y en unos días donde pasear esta ignorancia resulta tan inapropiado, nuestro Gobierno desvincula la entrada del gas con el calentamiento global del planeta y se atreve a afirmar que han optado por introducir el gas por ser menos contaminante. Menos mal que en el Parlamento de Canarias comienzan a escucharse voces independientes y más versadas. En esta ocasión, Asunción Delgado, del grupo parlamentario de Podemos, no se andó por la ramas y calificó la posición del Ejecutivo canario con relación al gas “de auténtica locura y soberana estupidez”, añadiendo que esta política solo se explicaba por la sumisión de CC-PSOE a los intereses de las multinacionales energéticas.

Nadie duda, salvo el Ejecutivo canario, que el gas es un recurso fósil cuya extracción debe reducirse drásticamente, al igual que el petróleo, para evitar que el planeta alcance temperaturas que puedan hacerlo inhabitable para las generaciones futuras. Ese será el objetivo del COP 21 hasta el 11 de diciembre y este será el mayor reto que tiene la humanidad durante este siglo. Por eso las afirmaciones del consejero de Industria, en víspera de la Cumbre del Clima, son una vergüenza para los canarios, porque proferir estos disparates con el único objetivo de defender el gas no se atreve a decirlo ni el mayor indocumentado que hayan colocado al frente de la cartera de industria en cualquier país.

El estudio realizado por Cristopher McGalude y Paul Elkins, de la University College de Londres, señala que para evitar el calentamiento global no se debería explotar la mitad de las reservas mundiales de gas (ni tampoco una tercera parte de las reservas petróleo, ni el 80% de la reservas del carbón). Esto se debe, según afirman estos científicos, a que las reservas fósiles del planeta representan un stock de 2.900 gigatoneladas de Co2, es decir, una cifra tres veces superior al techo de emisiones determinado para no superar el límite del calentamiento de dos grados centígrados. Alguien que aún abrigue esperanzas en este Gobierno debería decirle, de manera más afectuosa, todas estas cosas a nuestro responsable de Industria.

*Concejal de SÍ se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz