el diván

¿Por qué un balón y no una muñeca?

Presumimos mucho de haber avanzado en la igualdad pero lo cierto es que en el siglo en el que estamos, sigue existiendo una presión mediática sobre diferentes tipos de juguetes asignados a determinados arquetipos sexistas, como que las muñecas son para las niñas y los coches para los niños. Pero lo sorprendente es que a día de hoy, cuando un niño pide una “cocinita” o una niña un balón de fútbol, todavía hay padres que parecen alarmarse ante esto, por considerar que no les corresponde jugar con ese juguete. Seguimos educando en un mundo sexista. ¿Cómo queremos enseñar igualdad si no se la enseñamos desde pequeños? No somos coherentes con la realidad. Muchos padres siguen pensando que si su hijo juega con una muñeca, ya no va a ser un machote. Y me pregunto: ¿Por qué jugar con muñecas tiene que ser cosa de chicas? Jugando se aprende a vivir ¿Qué aprendería un niña jugando a las muñecas que es tan dramático si lo aprende un niño? Jugar a las “casitas” y a cuidar de tu bebé ¿Por qué tiene que ser de niña? ¿Los hombres en la edad adulta no cuidan a sus bebés? ¿O hacerlo sería de menos hombres?

Antiguamente el rol típico de una mujer eran las tareas del hogar y criar hijos y la de los hombres cazar y trabajar pero a día de hoy la realidad es otra. ¿No es hora de acabar con los estereotipos sexistas y dejar que los niños jueguen a lo que les dé la gana y con lo que sean felices? Los juguetes son herramientas con las que se aprenden comportamientos y se adquieren valores, por lo que cabe no encasillar a los niños con estereotipos y permitir que se desarrollen libremente como hombres y mujeres. Los juguetes no tienen sexo. Un varón se supone que en la edad adulta también barre, friega y cuida de sus hijos. ¿Qué malo hay en jugar a eso? ¿Qué miedo real es el que tienen los padres que lo evitan? ¿Por qué una niña va a ser menos femenina por jugar con camiones?

Los niños deben jugar con lo que les apetezca en cada momento y así, desarrollar su imaginación y creatividad. Cuando hablamos de conocimientos no sólo hay que hacer referencia a los contenidos formales sino también a habilidades psicomotrices, sociabilidad, autoestima y a valores que rigen el comportamiento de los más pequeños, libertad, participación y motivación. El juego es un instrumento indispensable para aprender. Se aproxima la llegada de los Reyes Magos y sería bueno reflexionar si éstos les traen lo que piden ellos o lo que quieren sus padres y la sociedad en general que pidan. Hagamos un esfuerzo en educar en libertad e igualdad y evitar prejuicios sexistas. Los juguetes no tienen sexo y debemos evitar situaciones de discriminación y situaciones estereotipadas porque cualquier juguete puede ser válido tanto para un niño como para una niña. Que sean ellos los que elijan a que juguete prestarle atención y con cual divertirse.

Indiscutiblemente, la influencia y educación de los padres es uno de los principales factores para que el niño/a adopte una actitud más tolerante y respetuosa, menos discriminante hacia el otro sexo y más igualitaria. ¿Y qué podemos hacer para esto? Teniendo en cuenta que somos su ejemplo para ellos:

1- Repartir las labores del hogar.
2- Expresar los sentimientos: Llorar no es de débiles
3- Evitar el lenguaje sexista al hablar.
4- Elección de las actividades extraescolares: Todas las actividades son adecuadas para todos, y es algo que sólo depende de los gustos y de la vocación de cada persona.
5- Juguetes: A la hora de jugar, todos pueden hacerlo libremente con todos los juguetes.
Se trata de hacer felices a los niños. No los condiciones.

*PSICÓLOGA
tamaraconsulta@gmail.com