superconfidencial

¿Por qué es tan fea la izquierda rancia?

1. Tiene razón mi admirado Arturo Fernández cuando dice que a las manifestaciones que convoca la izquierda va gente muy fea. Yo opino lo mismo. Desarrapados y mal peinados, tipos y tipas sin estilo y con el despeluje como emblema. Yo prefiero las manifestaciones a donde va la derecha de jersey beige y pantalón rojo, pelada en Marco Aldany y con el doblez del pantalón impoluto. No sé, a mí la gente de orden siempre me ha gustado y mamar, lo que se dice mamar, pues maman igual unos y otros. Porque los de los ERE de Andalucía no pueden ser más cutres y mamaron; y los del caso Gürtel no pueden ser más pijos y mamaron. Qué decir de Urdangarin y de la realeza, que no se han quedado atrás en la mamandurria nacional, por lo que se dice en los juicios paralelos, tan injustos y tan sabrosos al mismo tiempo.

2. Ahora, la palma de feos -excluida Tania Sánchez, que a mí me pone- la tiene Podemos. Vaya colección de tipos con pinta de patibularios se presentan a estas elecciones. Greñúos, suciancos, atrabiliarios, desarbolados, qué colección de figurines del Vogue acude en diciembre a las urnas, en busca de un sustento algo más que apetecible. Estoy desolado. No hay uno del que usted diga que va bien vestido. La izquierda siempre ha tendido a mimetizarse con el mal gusto. Imagínense entonces a la extrema izquierda, la izquierda rancia, que ejerce una estética culera. Quiero decir que tiene el gusto en el culo y hablo en general porque puede que se salve alguno, quizá el ex militar de la barba que se sacó del sobaco Pablo Iglesias Turrión.

3. España va ensombreciendo su sentido del buen gusto por culpa de esta tropa, más cercana al ejército de Pancho Villa que a la filosofía de Armani (no mi amigo Bolorino, sino el modisto italiano). Parece que los candidatos hicieran del mal gusto su estandarte, de la antítesis de la estética su hoja de ruta, de lo demodé y viejo su escudo de armas. Son incorregibles, tienen unas formas que invitan a echarles spray para ahuyentar el tufo. Y eso. Yo no los votaría nunca, pero si se arreglaran, ducharan y peinaran a lo mejor lo intentaba. Mas no voy a pedir imposibles.