Santa Cruz

Santa Cruz debe medir los niveles de contaminación en La Hondura

DEPURADORA DE BUENOS AIRES SC TENERIFE
La depuradora de Buenos Aires, en Santa Cruz, recibió autorización para verter al mar en 2005. / M. P. P.

La Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias se encuentra a la espera de que el Ayuntamiento de Santa Cruz complete la documentación del Plan de Etapas enviado por el Cabildo de Tenerife, para continuar con el proceso que permita modificar la autorización concedida en 2005 al Consistorio para que la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Buenos Aires pudiera verter agua al mar previamente tratada. El Ayuntamiento debe realizar unas mediciones de contaminantes en la zona de La Hondura (punto del vertido) para ser incorporadas a la documentación que ya tiene el Gobierno de Canarias.

Según explicó la vicenconsejera de Medio Ambiente, Blanca Pérez, a DIARIO DE AVISOS, actualmente, se está a la espera de que se complete la documentación requerida con esas mediciones de contaminantes en el medio marino en el entorno del muelle de La Hondura, que serán realizadas por el Ayuntamiento en el mes de diciembre, y con ello el expediente estará completo. “Posteriormente se realizará la correspondiente información pública del expediente y consultas a otros organismos y administraciones para, una vez disponer de las oportunas alegaciones, redactar la correspondiente resolución de modificación de la autorización vigente”, explicó la vicenconsejera.

Pérez detalló el momento en el que se encuentra este plan de etapas, recordando que fue en abril de 2005 cuando se autorizado el vertido desde tierra a mar de aguas residuales urbanas pretratadas procedentes de la la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de Los Llanos en el muelle de la Hondura.

Como reconoce la vicenconsejera, “al verse modificadas las circunstancias en las que se otorgó dicha autorización, además de que se ha dictado en fecha posterior nueva normativa relacionada con las normas de calidad ambiental en la política de aguas y gestión de la calidad de las aguas de baño, esta Viceconsejería ha iniciado de oficio el correspondiente procedimiento de modificación de la autorización de vertidos al mar otorgada en el año 2005”.

Fue en el inicio de ese procedimiento en el que se le requirió al Ayuntamiento diversa documentación técnica con el fin de comprobar que el vertido estaba cumpliendo con la normativa vigente en la materia y que la nueva autorización recogiera la situación real de la EBAR. “Dicha documentación fue parcialmente presentada en esta Viceconsejería, entre la que se encontraba una propuesta de Plan de Etapas, en el que el Ayuntamiento se comprometía a realizar una serie de inversiones en la EBAR con el fin de que se cumpliera la normativa de aplicación”. Recuerda Pérez que “además este plan de etapas culmina en el 2018 con el bombeo de la totalidad de las aguas residuales recibidas en la EBAR hacia la Estación Depuradora de Aguas Residuales de la Buenos Aires, por lo que la EBAR se comportaría como un simple aliviadero en el que sólo se verterán aguas residuales al mar, sólo en los días en los que se produzcan lluvias intensas”. Pérez añade que, una vez entre en vigor la autorización, “realizaremos un fiscalización del plan de etapas para comprobar que los baremos se van cumpliendo fielmente”.


El Ayuntamiento aportará fondos

El plan de etapas elevado al Gobierno de Canarias plantea una serie de mejoras en la depuradora y en la estación de bombeo de Cabo Llanos cuyo importe ronda los 700.000 euros. Según explicaba Pérez el pasado mes de octubre a este medio, el documento enviado por el Cabildo casi no se ha visto modificado. “Se han añadido algunos aspectos técnicos y se prevé que la próxima semana el documento reciba el visto bueno definitivo”. Pérez recordó entonces que el capítulo de la inversión económica necesaria para la obra no resulta un problema, porque “tanto el Ayuntamiento de Santa Cruz como el Cabildo de Tenerife se han ofrecido a aportar fondos”.

Hasta 55.000 metros cúbicos al día es el volumen de aguas residuales que la depuradora de Buenos Aires podrá tratar una vez que se concluyan las obras de ampliación, lo que supondrá duplicar su capacidad actual. El coste de la obra, que financia el Gobierno central, alcanzará los 17,3 millones de euros. Aun así, previamente se prevé llevar a cabo algunas mejoras para reducir los vertidos desde esta estación ubicada hacia el mar. Este sistema, que costará 681.000 euros y podrá ser reutilizado en el 75% una vez esté construida la nueva dotación, permitirá alcanzar los niveles estipulados en el nuevo permiso.