El Womad salda con éxito su segunda edición en Gran Tarajal

Los dos vocalistas de Asian Dub Foundation, uno de los grandes conciertos de la cita majorera. / Carlos de Saá Asistentes a la cita final del sábado en la playa de Gran Tarajal./ Carlos de Saá Fotos: Carlos de Saá El sábado los miembros de 47 Soul asistieron a la suelta de una tortuga 'careta careta'. / Carlos de Saá Fotos: Carlos de Saá La Plataforma del 7N lanzó su mensaje desde WOMAD Fuerteventura. /Fotos. Carlos de Saá Cientos de niños y adultos participaron en un pasacalles lleno de ritmo y de color. / Carlos de Saá Fotos. Carlos de Saá
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Los dos vocalistas de Asian Dub Foundation, uno de los grandes conciertos de la cita majorera. / Carlos de Saá

El Festival Womad ha encontrado en Fuerteventura un lugar interesante para dar continuidad a su relación con Canarias. La mudanza a Gran Tarajal, en el municipio de Tuineje, le ha reencontrado con la playa, la brisa del mar y el cielo abierto, el decorado inolvidable de aquellas primeras ediciones en Gran Canaria. Ahora, además, es un un festival para todos los públicos, no tan supeditado a un cartel de cachés millonarios y sí más interesado en brindar una experiencia multicultural al gusto de la mayoría.

En su segundo año en la isla majorera este propósito lo alcanzó con creces. Los asistentes -unas 35.000 personas en total- disfrutaron de una programación muy rítmica, ideal para el baile y la diversión. Veinte grupos y artistas repartidos en dos escenarios, situados uno frente al otro, donde se sucedieron las actuaciones sin pausa ni tregua, buena acústica y mejor visibilidad. En el paseo de la playa, los negocios locales, llenos hasta la bandera, completaban una estampa única en el pueblo.

De la primera jornada, el viernes, gustó el Twanguero, virtuoso guitarrista valenciano; sorprendieron los afroperuanos Novalima y 47Soul, exponentes de la nueva música árabe; cautivó el veterano Orlando Julios, unos los padres del afrobeat, junto a su actual banda The Heliocentrics, y embelesó la Orquesta Baobad, los más esperados de la noche. Se limitaron a cumplir, pero ni así cabe el reproche para tan insigne puñado de músicos, precursores de los sonidos latinos procedentes de Africa.

La jornada final del sábado puso sobre el escenario a Spiro y su folk instrumental; a Baloji, un congoleño que se atreve tanto con la salsa como con el hip hop; a Eska y su poderosa voz; el pop mestizo y agitador de Amparo Sánchez (ex Amparanoia), los discotequeros Afriquoi; y a Asian Dub Foundation, el vigoroso y veterano grupo británico. Ya no son los veinteañeros que deslumbraron al mundo en los años 90, pero su torrente sonoro sigue marcando diferencias. Ellos, seguidos del dj británico WattsRiot, pusieron el colofón al festival. Harían bien Womad y Fuerteventura en prolongar su aventura conjunta. Hoy por hoy no hay evento musical más prestigioso y musculado en el Archipiélago.