SANIDAD

Aumentan los contratos realizados a sanitarios isleños a través de ETT

La precariedad laboral también afecta al sector sanitario canario. / DA
La precariedad laboral también afecta al sector sanitario canario. / DA

La precariedad laboral no es exclusiva de sectores tradicionalmente volátiles, como la hostelería o la restauración. En los últimos años, la crisis también ha provocado que muchos profesionales sanitarios padezcan los mismos problemas que camareros o limpiadoras a la hora de conseguir un empleo estable. Así lo confirman además los últimos datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que revelan que los contratos sanitarios elaborados por empresas de trabajo temporal (ETT) para actividades sanitarias y de servicios sociales hasta septiembre en Canarias llegaron a 1.078, lo que supuso casi un 9% más que el año pasado.

Del total de contratos realizados a través de este tipo de empresas, más de la mitad (677) correspondieron a actividades sanitarias, mientras que el resto fueron por asistencia en establecimientos residenciales (282) y actividades de servicios sociales sin alojamiento (119). En concreto, según los mismos datos del Ministerio, los contratos más suscritos en actividades sanitarias fueron por circunstancias de la producción, seguidos por los de interinidad, aprendizaje o prácticas, mientras que por obra y servicio apenas se realizaron un 5% de las altas. Paradójicamente, esto contrasta con los contratos elaborados por las propias ETT para actividades de servicios sociales sin alojamiento, cuyo principal tipo fue el de obra y servicio (80), seguidos de circunstancias de la producción (55) y apenas 24 de interinidad, aprendizaje o prácticas. En el caso de actividades en establecimientos residenciales, 530 fueron por circunstancias de la producción, 132 por obra y servicio y 66 por interinidad, aprendizaje o prácticas. Los meses en los que más contratos se firmaron en las tres categorías fueron los de julio, con 600, y junio, con 440. En relación a otros años, desde 2013 no se suscribían tantas altas a profesionales sanitarios a través de empresas de trabajo temporal, una tendencia que se ha ido incrementado progresivamente desde que se inició la crisis en 2008. Como ya publicó este periódico, donde más ha aumentado la precariedad en el sector ha sido en los servicios de urgencias y emergencias, donde actualmente más del 80% de sus miembros no pertenecen al Servicio Canario de la Salud (SCS). En concreto, hasta el 30 de noviembre había 139 facultativos en estos servicios en las Islas, 16 menos que hace tres años. De ellos, 33 trabajan en los centros coordinadores (18 en la provincia de Las Palmas y 15 en la de Tenerife), mientras que 106 ejercen en las distintas ambulancias con las que cuenta el parque móvil de la Consejería. Se da la circunstancia de que, a diferencia de los médicos, en los últimos años se ha incrementado algo el personal de enfermería dedicado a emergencias, aunque más del 90% de estos profesionales son externos, es decir, están contratados por una empresa -y por tanto, dependen de ella-, con la cual el sistema público ha suscrito un contrato de servicio.

Más precariedad y conflictividad

Los contratos de servicio y empresas encargadas de la gestión de los recursos sanitarios en Canarias han sido puestos en entredicho en los últimos años. Según exponen los sindicatos del sector, “desde hace más de diez años no se invierte en recursos materiales”, por lo que existen graves problemas en ámbitos como las comunicaciones. Las mismas fuentes aseguran que “se han empeorado las condiciones para la contratación de las ambulancias de emergencias, del avión y los helicópteros para los traslados sanitarios”. Por ello, los nuevos responsables de la Consejería ya han manifestado que se van a revisar algunas adjudicaciones, para adaptarlas al marco legal y mejorar los servicios.