TENERIFE

Ayuda de 2.400 euros para la Fundación Alejandro Da Silva

Luisa del Toro, presidenta insular de la fundación, recogió el cheque. / DA
Luisa del Toro, presidenta insular de la fundación, recogió el cheque. / DA

La Fundación Canaria Alejandro Da Silva recibió 2.400 euros de la recaudación que hizo la Asociación de Centros Infantiles de Tenerife en una fiesta solidaria que organizó la semana pasada en el Pabellón de Deportes de Santa Cruz de Tenerife, en la que participaron niños y niñas de toda la Isla. La delegada tinerfeña de la fundación, Luisa del Toro Villavicencio, fue la encargada de recoger el cheque destinado a mejorar la calidad hospitalaria de niños y adolescentes ingresados en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) y en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), con un proyecto de animación tanto para los pacientes como para sus familiares.

El nacimiento de esta fundación es una historia cargada de emotividad y desesperación, pero muy esperanzadora y solidaria y tiene lugar a principios del año 1989, con unos padres desesperados, desinformados, cargados de dolor, sufrimiento y cansados de luchar y buscar una salida para la enfermedad de su hijo, tanto dentro como fuera de España, que finalmente fallece víctima de la misma. A pesar de esto, no se cierran en su dolor y, pensando en el sufrimiento padecido, crean en Las Palmas de Gran Canaria la fundación con el nombre de su hijo fallecido, Alejandro Da Silva, extendiéndose con el tiempo el número de asociados a toda Canarias.

Los objetivos de la fundación se basan en favorecer las relaciones sociales del niño con el entorno, evitar el aislamiento social del niño y su familia y crear vínculos de unión entre las diferentes familias que les sirva de autoayuda. En los 26 años de vida que tiene la Fundación, ha desarrollado numerosos servicios destinados al paciente y a la familia. Así, cuenta con voluntariado hospitalario, formado por un grupo de personas que acuden regularmente y de forma desinteresada a los hospitales donde se atiende a pacientes adultos e infantiles con afección oncohematológica. Su actividad se centra en el acompañamiento de los pacientes y sus familiares, realizar actividades lúdico-recreativas y ayudar a las actividades extrahospitalarias.

En estos años ha podido desarrollar un departamento de Trabajo Social que se encarga de visitar los hospitales y dar información de la Fundación y su funcionamiento, así como apoyar emocionalmente a los afectados. También se encarga de gestionar el acceso a las Casas Hogar, un recurso destinado a los pacientes que se desplazan desde otras islas.