SOCIEDAD

Canarias da de alta en un año a más de 600 cuidadores de dependientes

Los cuidadores de dependientes tienden a profesionalizarse. / DA
Los cuidadores de dependientes tienden a profesionalizarse. / DA

Canarias ha logrado reconducir una de las situaciones más complicadas que estaba provocando el recorte de los fondos en materia de dependencia. Como ha venido publicando este periódico, desde diciembre de 2011 un total de 2.485 cuidadores no profesionales isleños han dejado de cotizar, lo que supone una reducción de casi el 95% de los afiliados. No en vano, de las 2.695 personas que estaban en situación de alta hace cuatro años, se ha pasado a solo 210 en la actualidad, según los últimos datos publicados por el Imserso.

Y es que al suprimirse el régimen especial de cuidadores no profesionales en la Seguridad Social, el Estado “invitó” a los afectados a costearse sus cotizaciones, extinguiéndose así el convenio especial suscrito en 2007 para que los cuidadores no profesionales pudieran regularizar su actividad. Durante los primeros meses, hasta final de 2012, se bonificaron las cuotas de quienes decidieron seguir afiliados, con un descuento del 15%. Pero son pocos los que ahora pueden hacer frente al pago de las cotizaciones, que ascienden a 163,04 euros al mes, máxime cuando la reforma de la Ley de Dependencia de 2012 -Real Decreto 20/2012- estipuló además un recorte del 15% en las prestaciones que venían percibiendo.

Para paliar esta situación, que también ha provocado un notable aumento del desempleo en el sector, la Consejería de Políticas Sociales ha dado de alta en los últimos 10 meses a más de 600 cuidadores profesionales, merced al aumento de las prestaciones vinculadas al servicio. Según explicó al DIARIO la directora general de Dependencia y Discapacidad del Gobierno regional, Alicia Álvarez, el sector “se ha ido reconvirtiendo con competencias más profesionalizadas”. “La bonificación que se concedía era una prestación excepcional, pero se dio de forma generalizada, y muchas personas se dieron de alta. Pero la Ley de prestación de cuidados en el entorno nació para eliminar el papel del cuidador familiar de forma exclusiva”, subraya Alicia Álvarez, quien no obstante confirma que “hay excepciones en las que aún puede darse, como lugares aislados, o en el caso de dependientes en cuyo entorno no haya un centro de día o un recurso donde pueda acudir”. Por esto, se ha producido una disminución tan importante del número de cuidadores no profesionales en las Islas, porque teóricamente se trata de prestaciones que ya están contempladas en la ley. Eso es, precisamente, lo que está tratando de hacer Canarias en los últimos meses, conceder más prestaciones vinculadas al servicio, a partir de las cuales un dependiente puede contratar a un profesional que cubre las funciones que antes resolvía un familiar, sobre todo mujeres mayores de 50 años. “Existe una directiva europea que obliga a los cuidadores de personas, especialmente dependientes, a adquirir una formación mínima, una cualificación profesional necesaria para poder desarrollar su labor”, concluye Alicia Álvarez.

Cotizantes por necesidad

La figura del cuidador no profesional es uno de los recursos que la ley reconoce a los dependientes, y su valor reside en que se trata de una persona cercana al enfermo o anciano que posibilita que su vida diaria se desarrolle en casa. Aunque hay más de 4.000 en el Archipiélago, solo llegaron a estar afiliados en el régimen especial aproximadamente la mitad, porque el resto ya cotiza por otros trabajos o están jubilados, como explican desde la Asociación Española de Directores y Gerentes de los Servicios Sociales, donde señalan que los 210 cuidadores que siguen afiliados en las Islas lo hacen en su mayoría “porque necesitan cotizar para garantizarse una pensión”.