CASO ARONA

Los testigos desmontan la defensa de González Reverón y Antonio Sosa

Imágenes del juicio de la pieza separada del caso Arona. | ANDRÉS GUTIÉRREZ Imágenes del juicio de la pieza separada del caso Arona. | ANDRÉS GUTIÉRREZ Imágenes del juicio de la pieza separada del caso Arona. | ANDRÉS GUTIÉRREZ Imágenes del juicio de la pieza separada del caso Arona. | ANDRÉS GUTIÉRREZ
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Imágenes del juicio de la pieza separada del caso Arona. | ANDRÉS GUTIÉRREZ

La declaración de cuatro testigos -el quinto, José Antonio González Costa no compareció- desmontó la defensa de José Alberto González Reverón y Antonio Sosa, exalcalde y exconcejal de Urbanismo y Medio Ambiente en el mandato 2007-2011-, quienes son juzgados desde hoy, 9 de diciembre, por una pieza separada del llamado caso Arona y para quienes el fiscal pide nueve años de inhabilitación para empleo y cargo público por prevaricación continuada.

El juicio comenzó con media hora de retraso y tras la petición de anulación por parte de la defensa. La defensa alegó falta de imparcialidad en la instrucción del juez Nelson Díaz Frías, además de calificar el procedimiento de nulo por las escuchas telefónicas de 2007, que el fiscal considera fueron ordenadas ante la evidencia de una trama de corrupción en el Ayuntamiento de Arona. La jueza María Vega, así como Lucía Machado y Aurelio Santana, miembros del Tribunal, descartaron la nulidad del procedimiento y la primera sesión del juicio -terminará este viernes, 11 de diciembre- comenzó con las declaraciones de los dos acusados.

José Alberto González Reverón negó que hiciera algo por legalizar una obra en Buzanada de José Antonio González Costa, primo segundo suyo, “ni en esa ni en otra obra; yo solo firmo en ausencia del concejal de Urbanismo”, declaró. Sobre las obras ilegales realizadas en el hotel Sir Anthony, el exalcalde reconoció que habló con Rafael Startús, de Gestiona Activa, “cuando fue la Policía a inspeccionar la obra y le dije que la legalizase”, tras haber solicitado licencia de obra menor cuando en realidad era cambiar todo el hotel menos su estructura. El exalcalde terminó diciendo que “el procedimiento fue impecable, porque la obra de paralizó y se puso la multa más cara en la historia del municipio, unos quinientos mil euros”. El fiscal, Jaime Serrano-Jover, le recordó entonces que “usted desoyó a los técnicos y solo paralizó la obra cuando el juzgado lo dictaminó, el 29 de enero de 2009”. La reforma del hotel Sir Anthony, ya con licencia de obra mayor, se concluyó en 2011.

Antonio Sosa, al que se le pide un año de prisión por malversación de fondos, admitió que devolvió los 385 euros de dieta (solo alojamiento) por un viaje a Múnich invitado por la empresa Clusa, concesionaria de la basura en 2008 y que esa cantidad estaba estipulada al acudir a la feria sobre residuos sólidos en comisión de servicio. Sobre la contratación de cuatro trabajadores efectuada por la Concejalía de Medio Ambiente, Sosa indicó que contaron con “el visto bueno de secretaria e intervención a ser contratos menores”, admitiendo que dos años después se crearon dos plazas para dar estabilidad a estos trabajos, pidiéndose entonces la licenciatura de Derecho y Química o Farmacia para los opositores. Sobre las obras del Sir Anthony, Antonio Sosa manifestó que desconocía el expediente hasta enero de 2009 “porque las relaciones con el alcalde en aquella época eran distantes”. Tanto Olga López Lago como Manuel Fredy Santos Padrón, letrados de José Alberto González Reverón y Antonio Sosa Carballo, trataron de poner en evidencia que las actuaciones de sus clientes siempre contaron con los informes favorables de los técnicos y que “hicieron lo que hicieron por recomendación de los técnicos y que todos los expedientes se firmaron amparados por estos”, incidiendo además, Olga López, en tratar de demostrar que en aquellos años “había un gran desbarajuste en Urbanismo”, recordando que “habían seis expedientes abiertos para la concesión de la licencia de obra al hotel Sir Anthony”, dentro del que está considerado complejo turístico más importante de Arona, con el Mediterranean Palace y Mare Nostrum Resort incluidos en él.

El empresario

Rafael Startús, miembro de la empresa hotelera Gestiona Activa hasta agosto de 2008, admitió que “teníamos la intención de hacer una reforma total del Sir Anthony, pero por problemas técnicos no estaba toda la documentación preparada y decidimos pedir una licencia de obra menor para ganar tiempo y preparar la licencia de obra mayor”, reconociendo que se empezaron las obras, en abril de 2008, sin tener licencia y avisó a la alcalde de que “llegaríamos con retraso…sabíamos que no teníamos cobertura legal” y que nunca escondieron las obras porque “se puede esconder una reforma de habitación o un cuarto de baño, pero no cuando quieres cambiarlo todo”, dijo.

Startús dejó claro que había confianza con el alcalde porque “en nuestro complejo se realizaban infinidad de actos del Ayuntamiento como galas del deporte, congresos o alojamiento del Son Latinos”, añadiendo que “González Reverón era consciente de que nosotros necesitamos tener algo, aunque fuera una licencia de obra menor, por si pasaba una inspección, y si me decía que tenía que presentar los papeles, entiendo que sabía que las obras que estábamos realizando eran ilegales”.

Foto NORCHI
Foto NORCHI
“Hazlo; pero vota por mí”

Irene Sánchez Pérez y José Luis Izquierdo, técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento de Arona, reconocieron que en mayo de 2008 levantaron actas al Sir Anthony por estar ejecutándose obras sin licencia municipal, aunque sabían que se había solicitado licencia de obra menor, sin que fueran ellos los instructores de la paralización. “Los informes se pasan al área de Urbanismo y el responsable era el concejal Antonio Sosa”, sentenció.

José Tavío Fumero, vecino de Buzanada, fue el denunciante de la supuesta obra ilegal que el primo del alcalde hizo en Buzanada, al construir dos pisos sobre un salón sin autorización. “He puesto varias denuncias y si hubiera podido, por no tener dinero, hubiera puesto alguna más”, dijo el que fuera promotor de construcciones. Tavío manifestó que fue varias veces a ver a González Reverón y a Antonio Sosa y que lejos de hacerse caso “animaron al primo del alcalde a seguir con la obra, que todo el mundo veía porque está al lado de la carretera muy cerca de la casa del alcalde”. La abogada del exalcalde, Olga López, hizo saber al Tribunal que José Tavío había sido denunciado con anterioridad por José Antonio González (primo segundo del alcalde) por el cerramiento de un ático en La Camella, que este reconoció “cuando me denunció ya habían pasado cuatro años y había prescrito, nunca llegaron a precintarla”, añadiendo además que “el alcalde conocía esa obra y no puso ningún reparo” es más, según José Tavío el alcalde le animó en el año 2003 a seguir con la construcción. “Hazlo, lo único que tienes que hacer es votar por mí”.