tribuna

El corazón de Tenerife – Por Milagros Pérez León

Resulta muy complicado resumir todo lo que pasa por mi cabeza en unas líneas, pero es lo que toca hacer después de haber recibido tanto cariño en forma de llamadas de teléfono, mensajes al móvil y a mis redes sociales, y desde luego a tantas y tantas personas que me han felicitado personalmente desde la noche del domingo. El nombre que figuraba en las papeletas que nos dieron un escaño en el Senado era el de Milagros Pérez León. ‘Mili’, la de Santa Úrsula, felizmente casada y madre de dos niñas. La empresaria. La que fue concejal primero y alcaldesa de su pueblo después. ‘Mili’ la del Partido Popular. Pero ese escaño en el Senado no es mío.

Ese escaño del Senado es de los 900.000 vecinos y vecinas de Tenerife a los que voy a dar mi voz y mi trabajo. A todos ustedes me debo, me hayan votado o no, porque me han elegido para representarles a ustedes. Son ustedes, los empresarios, los agricultores y ganaderos, nuestros mayores, nuestras mujeres, y nuestros dependientes… Cada una de las familias de esta Isla maravillosa va a tener a una persona a su servicio desde ahora, y se llama Milagros Pérez León.

Ese escaño del Senado se lo debo a los equipos, más aún, a los equipazos del Partido Popular repartidos por los 31 municipios de la isla. Desde el momento de mi nombramiento y más aún desde que comenzó la campaña electoral con un recorrido por el pueblo que me vio nacer, Santa Úrsula, me han hecho sentir una vecina más de sus pueblos, una pequeña parte de sus barrios y de sus calles.

Ustedes, partiendo de nuestra capital, Santa Cruz de Tenerife, y llegando hasta Santiago del Teide, de Norte a Sur, son artífices de este gran éxito de una organización política que se ha comportado de forma modélica. Hemos ganado las elecciones en 25 de los 31 municipios de la Isla, tocando puerta a puerta, entrando en los comercios y sentándonos con todo aquel que nos ha dedicado un minuto de su tiempo. El logro es también de ustedes, con quienes hemos hecho más de 2.000 kilómetros en quince días de campaña.

Ese escaño del Senado le corresponde al presidente insular del Partido Popular, Manuel Domínguez, que apostó por mí desde el primer minuto, pero también a la dirección regional y nacional de esta gran formación política, que ha vuelto a ganar holgadamente las Elecciones Generales en España.

Pero también me quiero acordar de Cristina Tavío, Pablo Matos, Belén Balfagón, Pedro Suárez, Águeda Fumero, Natalia Mármol, Natalia Hernández, Zaida González, Lope Afonso, Teresa Barroso, Isabel García, Enrique Luis, Susana González, Carmen Luisa Castro, Juan Miguel Olivera, Marcos González, María José Tacoronte, Emilio Navarro, y tantas, tantísimas personas que han dedicado muchas horas de su tiempo a este logro. Gracias siempre a todos.

Este escaño del Senado lo han conseguido Ana, Edelmiro, Joaquín, Tamara, Mónica, Nauzet, María José, a mis extraordinarios concejales, y a decenas y decenas de personas que de una u otra manera que me han ayudado. Todos forman una lista enorme de santaursuleros que integran un equipo de trabajo maravilloso que me soporta día a día, pero que también me da la fuerza necesaria para caminar en la buena dirección. Me acuerdo también de las mujeres de la Asociación Iguala, de encomiable labor, y de cada uno de mis vecinos y vecinas, sin cuyo aliento y consejos no estaría aquí.

Este escaño del Senado es de mi familia. De mi marido y de mis hijas. De mis padres y mi familia política. Ellos son quienes me han enseñado los valores de los que tan orgullosa me siento, y los que me echan en falta en el día a día; son quienes comprenden que la política es servicio y sacrificio por y para el vecino, quitando horas cuando me reclaman y necesitan como madre, esposa e hija.

Sé que hablo en nombre de Mariano Hernández, Claudio Gutiérrez, María del Carmen Hernández Bento, Borja Benítez de Lugo y Antonio Alarcó: Allí donde estos seis senadores -siete junto a Mercedes Roldós- estemos en los meses venideros, estarán las siete Islas Canarias. Es mucha la responsabilidad que tenemos, pero también muchas las ganas de entregar todo nuestro trabajo por y para los canarios.

Comencé la campaña electoral diciendo que quería ser la voz del Norte de Tenerife en las Cortes Generales. Ahora, después de recibir la confianza de todos ustedes, espero dejar allí el corazón de Tenerife.