apuntes de patafísica

Grandes remedios

Donald Trump, ese multimillonario que podría ser un ejemplo de libro sobre la enorme distancia que a menudo se da entre la inteligencia emocional y la habilidad para amasar una fortuna, ha vuelto a escribir una página nauseabunda en el argumentario con el que pretende llegar a ser presidente de Estados Unidos. Este neoyorquino, descendiente de inmigrantes alemanes y escoceses, ha propuesto prohibir la entrada a su país a todos los musulmanes, sin excepción; un cierre de fronteras, argumenta, que se mantendría hasta que las autoridades sepan “determinar y entender” la amenaza de gente “que solo cree en la yihad y que no tiene ningún respeto por la vida humana”. Por lo pronto, el Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses ha señalado que, con estas declaraciones de Trump, el debate de la lucha contra el terrorismo acaba de situarse en el terreno del fascismo.

El ultraderechista Frente Nacional logró el domingo una rotunda victoria en la primera vuelta de las elecciones regionales francesas. Muchos analistas coinciden en que las razones del auge del partido que preside Marine Le Pen no hay que buscarlas en los atentados terroristas que ha sufrido París este último año, o no solo, sino también en un conjunto de elementos que podrían resumirse en la manera inmisericorde con la que ha golpeado la crisis económica a la mayoría de la población, la incertidumbre hacia el futuro y la decepción -y el hartazgo- hacia las formaciones políticas que han gobernado y gobiernan el país.

Trump y Le Pen son especialistas en presentar soluciones sencillas a esa inmensa mayoría de ciudadanos que carecemos de ellas, en lanzar mensajes que aparentemente son fruto del sentido común y en proponer grandes remedios frente a los grandes males. Aunque en lo que se muestran especialmente eficaces es en eso de sacar partido del enfado y el miedo de la población. Frente a eso, una de las pocas alternativas a nuestro alcance parece ser la desconfianza y no dejar de formularnos preguntas, incluso -y sobre todo- cuando, por mucho que lo intentemos, no vislumbremos las respuestas.