el almendrero de nicolás

La hora de los peludos

Ven lo que pasa por no hacerles caso a nuestros mayores cuando nos decían que no nos fiáramos de las apariencias de la gente? Ahí lo tienen. Nos dejamos deslumbrar por quienes van encorbatados hasta a la playa en verano, y miren… algunos, no todos, nos han robado lo que no está escrito. Ladrones de guante blanco, nunca he oído ladrones de guante negro. Curioso. Personas de percha impecable que salen en las revistas con una deconstrucción de su vestimenta indicando su precio y origen, más que nada para desanimar a los posibles imitadores. Nos hemos fiado de monarcas elegantes, altos, rubios y aparentes, y miren el dineral que se han mamado. Y sin invitarte a un cortadito siquiera. Nos fiamos de Rato, con un currículum familiar al más puro estilo del estraperlo, y no solo hizo negocio con nuestro dinero, sino que se lo robó a los viejitos. Bárcenas, que pensaba que el moreno de playa es cutre y proletario, tomaba sol en Baqueira Beret, porque no es lo mismo coger el sol que tomarlo. ¡Va usted a comparar! Todos encorbatados y trajeados. Aquí en Canarias hay algunos que se arremangan la camisa cuando llegan las elecciones, se desabrochan el último botón y se quitan la corbata, algunos, incluso, llegan a parecer personas normales, que es su objetivo coyuntural. Y Luego está el photoshop, que no sé si oculta arrugas, malicias o hipotecas imposibles. En fin, que no aprendemos, desobedeciendo a nuestros padres obreros, nos hemos fiado hasta de quienes llevan sotana por el simple hecho de llevarla, otorgándoles unos poderes especiales sobre nuestras almas, y miren, han abusado de menores, han vendido niñitas robadas a sus madres, viven totalmente subvencionados, apoyan siempre a quien tenga el poder, odian a las mujeres y, encima, nos llaman pecadores por no ir a confesar.

Tampoco hacemos caso de la historia, en Francia fueron los sans culottes y los desarrapados los que hicieron la revolución que mejoró a la humanidad entera. En Cuba tuvieron que llegar los barbudos para mandar a parar la diversión de la mafia y Batista. A lo mejor aquí ha llegado la hora de los peludos, para poner el Estado de bienestar donde lo dejamos, reformar la Constitución, derogar algunas leyes, introducir el derecho a decidir y desterrar la corrupción. Lástima que ya no me salga el look de los setenta.