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Juzgan a Hernandis y Reyero por una reclamación multimillonaria

Los demandados Hernandis (i) y Reyero (d); al centro, el demandante Piñeiro, ayer en el juzgado. | A. GUTIÉRREZ
Los demandados Hernandis (i) y Reyero (d); al centro, el demandante Piñeiro, ayer en el juzgado. | A. GUTIÉRREZ

La titular del Juzgado de lo Mercantil Número 1 de Santa Cruz de Tenerife dejó ayer visto para sentencia la reclamación de los herederos del arquitecto Andrés Piñeiro contra dos de sus antiguos socios, los conocidos empresarios Enrique Hernandis y Ricardo Reyero, a cuenta de unas inversiones efectuadas en la República Dominicana para construir apartamentos de lujo en la zona conocida como Cap Cana. Cuando las partes entreguen sus respectivos escritos de conclusiones, para lo cual cada una cuenta con un plazo de 10 días consecutivo, la magistrada/juez sentenciará si Hernandis y Reyero tienen que pagar o no los aproximadamente 4,2 millones que se les exigen.

Para llegar a esa suma la demanda se desbroza en cuatro causas, en la que los herederos de Piñeiro (muy conocido en la Isla por ser quien proyectó el Bahía del Duque) consideran que se han mermado sus intereses.

Por un lado están los cobros efectuados por dos empresas (Rimja y Herzam) a cuenta de servicios financieros, la primera (contabilidad, estudios viabilidad etc.), y artísticos, la segunda (decoración e imagen), al Grupo Gigansol (Isla Bella), y que se entienden no apropiados dado que se comparte accionariado entre dichas empresas.

El segundo caso es el de una supuesta desviación de negocio a la hora de invertir en un megaproyecto ideado en la República Dominicana, ya que se constituye una nueva empresa llamada Gigansol Caribe como responsable de Corporación Hotelera del Mar y en la que Piñeiro ya no figura. El objetivo era construir 330 apartamentos de lujo en 100.000 metros cuadrados, una aventura prevista para un coste de 25 millones de dólares que luego requirió al menos 40.

La tercera parte de la demanda pasa por los avales que Gigansol (en la que sí estaba Piñeiro) aporta cuando el proyecto comienza a torcerse a cuenta de la crisis. La reclamación se produce porque el grupo solo posee el 2,7% del proyecto pero avala como si tuviera el 12%.

Y por último queda el importe de un alquiler en la santacrucera calle del General Antequera, en el que, según la demandante, vuelven a confundirse los intereses de la empresa Rimja con los de Gigansol.

Por lo que respecta a la vista en sí, destacar que se renunció al interrogatorio de las partes, y que sobresalieron las intervenciones del director general de Gigansol, Francisco Cal, y del perito judicial.

De Cal reseñar por un lado que sostuvo que tanto Rimja como Herzam prestan tales servicios al grupo desde 2001, y por otro su relato de cómo la aventura dominicana (que también incluía un hotel de lujo) se complicó al “sobredimensionarse los costes”. Recordar que en la misma, tal y como adelantó eldiariodetenerife.com, invirtieron sin éxito personas tan conocidas como Pedro Luis Cobiella, Antonio Armas, Juan Pelayo, Juan Fuentes Tabares, Juan Cabrera, Lucio (restaurador madrileño), Kumar Bharwani y José Carlos Francisco.

En cuanto a la pericial independiente, que la propia jueza calificó como muy importante, reseñar que avaló con evidente superioridad técnica los supuestos daños por el exceso en los avales o la colusión de intereses entre las empresas.

Admitida una querella por la causa
La novedad llegó en el arranque de la vista en el Juzgado de lo Mercantil a cuenta de la reclamación de 4,2 millones de euros de los herederos del arquitecto Andrés Piñeiro a los conocidos empresarios locales Enrique Hernandis y Ricardo Reyero: el Juzgado de Instrucción Número 1 de Santa Cruz de Tenerife admitió en días pasados una querella por esta causa. Según detalló el abogado de los herederos de Piñeiro (que aseguró haberse enterado por su cliente dado que no lleva esta causa penal), la querella fue presentada al conocer el contenido de la pericial independiente encargada por el Juzgado de lo Mercantil y que, en resumen, viene a dar la razón a los que reclaman la referida cantidad millonaria.
En cuanto a los supuestos delitos sobre los que versa dicha querella, solo ha trascendido lo obvio, es decir, que se encuadran en el capítulo destinado a los delitos contra el orden socioeconómico y que están relacionados con la administración desleal de empresas.
Sea como fuere, en este caso no habrá prejudicialidad en beneficio de la vía penal, dado que ayer mismo se celebró la vista mercantil y que, a la espera de los escritos de conclusiones de las partes, está visto para que sentencie la magistrada titular.