CD TENERIFE

Martí, ante su pasado más reciente

Apenas seis meses han transcurrido desde que José Luis Martí colgó las botas. Lo hizo en el club de su tierra y convertido en un auténtico ídolo. Medio año después de abandonar el RCD Mallorca, este sábado vuelve a tropezarse en su camino el equipo bermellón. Se medirá a su pasado más reciente, con aquellos que hasta la pasada temporada fueron sus compañeros de vestuario.

Su andadura en el Mallorca comenzó en la temporada 1995/1996 en el filial, donde jugó 36 partidos esa campaña. La siguiente temporada seguiría en el B, pero en la 1996/1997 dio el salto al primer equipo. En la 1997/1998 volvió al filial. Hasta la 1999/2000 alternó apariciones entre el primer equipo y el segundo. Debutó oficialmente jugando en el año 2000 apenas unos minutos ante el Alavés al sustituir a Samuel Eto’o. La falta de continuidad le obligó a cambiar de aires y fichar por el CD Tenerife, club en el que recaló para disputar la campaña 2000/2001.

Tres campañas vistió de blanquiazul, para luego convertirse en un jugador decisivo en el Sevilla, equipo con el que logró dos Copas de la UEFA, una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y una Supercopa. En total estuvo cinco cursos siendo jugador hispalense. Durante uno solo lució la casaca de la Real, para luego regresar a su casa, a su club.

Volvió al Mallorca siendo un jugador hecho, no aquel joven que apuntaba buenas maneras, pero al que no se le dieron oportunidades. A sus 33 años, todo parecía indicar que el palmesano regresaba a la isla para apurar su carrera deportiva, pero acabó cumpliendo siete temporadas, la mayor parte de ellas siendo un titular indiscutible para la mayoría de los entrenadores que pasaron por Son Bibiloni.

Desde la 2008/2009 hasta la 2012/2013 jugó en Primera División con el cuadro balear, pero en esa última campaña desciende de categoría y con el Mallorca juega dos temporadas más en Segunda División. Hasta la 2014/2015, en la que decide colgar las botas. Eso sucedió el pasado 30 de junio.

Disputó un total de 221 encuentros y anotó seis goles. Recibió 54 cartulinas amarillas, pero ninguna roja. El centrocampista, con 40 años, disputó en Son Moix ante el Girona su último partido con la camiseta rojilla. Se retiró el capitán del Mallorca que pasará a la historia por el ser el jugador más veterano en defender el escudo del conjunto balear en un partido oficial y el primero en hacerlo con 40 años. “Cuando estás en tu club, el que te ha visto crecer, no puedes más que estar orgulloso de lo que has hecho y dar las gracias a todos por lo bien que me han tratado. Me quedo con muchos recuerdos positivos, mis compañeros, lo que me han dado, el cariño que me han demostrado día a día… Estoy orgulloso de haber compartido vestuario con mucha gente”, dijo el entonces jugador del Mallorca cuando anunció su despedida en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva de Son Bibiloni.