GENTE

La Navidad y la nave de Rotary

Diciembre, como último mes de 2015, es el ecuador del año rotario, cerrando la primera parte de la singladura anual, arribando al abrigo del cariño familiar, para disfrutar de momentos de regocijo con las personas que, por imposición de las obligaciones, no hemos podido tener cerca de manera continuada por las circunstancias personales que nos van recortando nuestro tiempo de ocio.

Nadie duda de la enorme importancia que estas fechas tienen para las familias de los rotarios. Es momento de compartir las cosas buenas que nos ha correspondido disfrutar, hacer examen de lo realizado hasta este momento y redefinir nuestro plan estratégico para que, el año que va a comenzar, nos permita seguir creciendo y mejorando nuestro modo de vida.

Rotary, como una familia más, celebra de igual forma la llegada de la Navidad, pero también debe aprovecharla para analizar lo hecho y proyectar su futuro inmediato, siendo consciente de qué quiere, para qué lo quiere, cómo lograrlo y con quién cuenta para ello. Una vez definidos estos cuatro apartados, hay que ser conscientes de que aún no se ha conseguido nada, hay que tomar acción para hacerla realidad y en ello deben involucrarse todos aquellos con los que se cuente, asignando tareas, haciendo seguimiento de lo realizado para reorientar, si es preciso, controlando cada una de las etapas de desarrollo de los proyectos para alcanzar los objetivos propuestos, llevando a buen puerto la nave. No hacerlo así, dejaría el barco rotario a la deriva o, lo que es peor, en rumbo de colisión. Las embarcaciones, antes de zarpar, precisan una tripulación bien formada, ilusionada en la travesía a realizar, pero sobre todo, con total confianza en su capitán. Felices fiestas a todos.