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Nos cambian las fiestas

Me estoy dando cuenta que nos están cambiando las fiestas. Uno celebra las fiestas, no las conmemora. Convive con ellas porque suponen días de descanso y a algunos les permite hasta hacer puentes y organizar viajes, pero la realidad es que muy poca gente se implica en la celebración de lo que se conmemora. Por ejemplo, el 18 de Julio, era una fiesta que lo que la gente celebraba era que había una paga extraordinaria y era un día libre, no que se conmemoraba el nefasto Alzamiento Nacional que significó el inicio de una guerra civil que dejó más de un millón de muertos, un país destrozado y miles de familias separadas y con posibilidad de difícil reconciliación, aparte de ser la página de nuestra historia que más sonrojo y vergüenza nos produce a muchos.

Para mí los días festivos, aparte de los típicos Carnavales, Semana Santa y Navidades con sus correspondientes Fin de Año y Reyes, eran las Fiestas de Mayo, el Corpus, el 18 de Julio y la Inmaculada. Había dos que no aparecían como festivos en el calendario, pero que a mí me gustaba celebrarlas, que eran la Noche de San Juan con sus hogueras y la Fuga de San Diego. Esas eran sagradas. Siempre pensé que San Diego tuvo que ser un carota importante que no iba nunca a clase. Tendría otras virtudes indudablemente que lo llevaron a la santidad, pero las desconozco. También teníamos las romerías, pero como caían siempre en domingo, colaboraban poco con lo del día libre, que es de lo que se trataba. Después aparecieron las fiestas inventadas por El Corte Inglés tipo el Día del Padre y el Día de la Madre. Esto es una puerta peligrosa que puede dar entrada a muchas fiestas de este tipo que irían desde el Día del Abuelo o de la Abuela, hasta el Día del Cuñado, pasando por hermanos, tíos, primos, sobrinos y demás familiares. También apareció el Día de la Constitución, lógico. Pero vamos con las nuevas fiestas que han aparecido en los últimos tiempos. Una es Halloween. Por mucho que le doy vueltas no termino de comprenderlo. La primera vez que me tocaron en la puerta y me encontré unos niños con caretas que pretendían asustarme, casi los saco a patadas. Luego me quedé descolocado cuando me dijeron que si no les daba caramelos. Creo que hay que preparar a la ciudadanía para estas cosas. Si es Navidad, les das unos polvorones y un par de peladillas y resuelto, pero a finales de octubre lo cogen a uno desprevenido. Otra es la Noche en Blanco. Con la cantidad de noches en blanco que yo he pasado, sobre todo los finales de mes y nunca se me había ocurrido festejarlo. La última es la de Black Friday que dura todo el fin de semana y que cuando te pones negro de verdad es el lunes cuando te das cuenta el viaje que le has metido a la tarjeta de crédito.

En fin, que creo que debemos ir preparándonos para incorporar algunas nuevas fiestas en cualquier momento. Ahí nos queda el 4 de Julio y Thanksgiving o Día de Acción de Gracias, que es una excusa como otra cualquiera para comer pavo aparte del día de Nochebuena. Pero yo creo, que con la que está cayendo, no nos vendría mal prepararnos para celebrar el Ramadán, por sí acaso. Deja ver…