La parlamentarias abren la puerta de salida al chavismo

La oposición llega a la jornada electoral con amplias posibilidades de obtener una victoria, después de 16 años de dominio chavista. / REUTERS
La oposición llega a la jornada electoral con amplias posibilidades de obtener una victoria, después de 16 años de dominio chavista. / REUTERS

Venezuela hoy tiene en sus manos algo más que la elección de la cámara legislativa. Tiene la posibilidad, quizá más cerca que nunca en los últimos 16 años, de dar un giro político y cambiar el rumbo del país o seguir profundizando en la herencia de la autoproclamada revolución bolivariana. La elección de la Asamblea Nacional puede ser el principio del fin del chavismo o, por el contrario, el apuntalamiento de su herencia, encarnada en Nicolás Maduro y Diosdado Cabello.

Para ello está convocados en el día de hoy para acudir a las urnas 19,5 millones de venezolanos, en los más de 14.500 colegios electorales diseminados por todo el territorio del país caribeño. No es un sistema electoral sencillo ni intuitivo, porque es mixto, es decir, combina la elección nominal y la de listas. Una circunstancia que contribuye a incrementar el recelo que existe sobre la limpieza en el proceso electoral.

A ello hay que sumar que el sistema electoral prima de una forma bastante evidente los territorios en los que a priori domina el Gobierno. El analista político Eugenio Martínez explica que este “desproporcionado” sistema electoral hace que “en los 6 estados más poblados del país, que concentran a 52% de los votantes, solo eligen a 67 de los 167 diputados que deben integrar a la próxima Asamblea Nacional”. Es en estos estados donde suele vencer la oposición. Mientras tanto, otros 18 estados , “con el 48% de los votantes, designen a 100 de los 167 diputados”. Martínez subraya que es en estas entidades donde “el control político que ejerce el Gobierno de Nicolás Maduro hace más compleja la elección para la alternativa democrática”.

Aí las cosas, el Gran Polo Patriótico y la Mesa de la Unidad Democrática, las dos grandes coaliciones que concentran a los partidos oficialistas y a los de la oposición, llegan con las espadas en alto a la jornada electoral, después de una intensa, controvertida y hasta violenta carrera hacia las urnas.

La mayoría de las encuestas apuntan a una victoria holgada de la oposición, pero ningún dirigente de Unidad se fía, teniendo en cuenta que el aparato clientelista del Gobierno ha estado trabajando a fondo estas últimas semanas entregando casas, alimentos, pensiones, lo que ha hecho mejorar incluso la imagen pública del mandatario venezolano, muy castigada por la profunda crisis económica que atraviesa el país, que ha dejado a la población sin productos básicos de alimentación y medicinas.
Ante este panorama y una posible victoria de la oposición, también se ha instalado el temor de que el Gobierno no lo acepte. Sobre todo después de algunas de las soflamas lanzadas por el propio presidente del Gobierno. Si bien, Nicolás Maduro ha tratado de acallar estos rumores sobre su posible reacción ante una derrota electoral, asegurando que será el primero en reconocer los resultados de los comicios parlamentarios.

De ganar la oposición por una mayoría suficiente, realizaría una serie de iniciativas para reducir el poder ejecutivo, que actualmente gobierna prácticamente al margen del Parlamento, al tiempo que legislaría la liberación de los presos políticos.

El PP critica que Zapatero “refuerza” a Maduro

Los miembros de la Delegación Española del Partido Popular Europeo que participan en la misión de observación electoral en Venezuela tuvieron oportunidad en la jornada de ayer de reunirse con las familias de los presos políticos y dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática, en varios encuentros en los que pudieron constatar la preocupación, pero también la esperanza, que tiene una amplia mayoría de venezolanos de cara a las elecciones de hoy.
“Mientras José Luis Rodríguez Zapatero parece interesado en reunirse solo con Nicolás Maduro, en el PP preferimos reunirnos con las víctimas”, explica el eurodiputado popular Gabriel Mato, que ha mostrado su preocupación por la posición que están adoptando los socialistas, ya que considera que la presencia del expresidente en Venezuela como invitado de Maduro no viene sino a reforzar al actual Gobierno, olvidándose de la oposición. De hecho, se ha anunciado una reunión entre Maduro y el exsecretario socialista español. “Y estamos hablando del mismo Maduro que, por sus últimas declaraciones, parece que no se cansa de insultar a España y a nuestro presidente, Mariano Rajoy”, apunta.

Los eurodiputados Esteban González Pons, Teresa Jiménez-Becerril y Agustín Díaz de Mera, que forman parte de esta delegación junto a Mato, mostraron su admiración por la valentía y la defensa de la libertad y democracia que están realizando personas como Lilian Tintori y Antonieta de López, esposa y madre, respectivamente, del líder opositor encarcelado Leopoldo López; Mitzy Capriles, esposa del alcalde de Caracas en arresto domiciliario, Antonio Ledezma; o Corina Machado, a quien han impedido presentarse como candidata en los comicios del domingo.

La delegación fue recibida con muestras de agradecimiento por su decisión de acudir al país para ayudar a que este proceso electoral sea lo más limpio y transparente posible, y a pesar de que los socialistas impidieron que una delegación del Parlamento Europeo haya podido viajar.