santa cruz

Sacyr asume parte de la ampliación en la estación de Cabo Llanos

La obra de Cabo Llanos permitirá a su vez mejorar la depuradora. | DA
La obra de Cabo Llanos permitirá a su vez mejorar la depuradora. | DA

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través de la Junta de Gobierno Local, aprobó el lunes la reorganización del plan de inversiones de la Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife Sociedad Anónima (Emmasa) por el que, en cumplimiento de sus compromisos contractuales, el socio mayoritario y operador de esta compañía, Sacyr, deberá invertir 33.970.000 euros durante los próximos años. La reorganización supone que algunas de las obras previstas en el plan original sean realizadas por Emmasa directamente (las destinadas al saneamiento del Suroeste) y así Sacyr libera una partida de 400.000 euros destinada a la mejora de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de Cabo Llanos, incluida en el Plan de Etapas propuesto por el Cabildo para solucionar a su vez los problemas de vertidos de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Buenos Aires.

Las mejoras en la depuradora, según la propuesta presentada por el Cabildo, están contabilizadas en algo más de 700.000 euros, con lo que, si Sacyr pone 400.000 euros, la parte municipal estaría cubierta.
Tanto Sacyr como el Ayuntamiento se habían negado inicialmente a que parte de esos 33,9 millones se destinaran a mejorar la depuradora de Santa Cruz, al entender que era responsabilidad del Estado y del Gobierno de Canarias su financiación. La apertura de un expediente sancionador por parte de la Consejería de Medio Ambiente, ante el incumplimiento de los parámetros de vertidos recogidos en la autorización dada a Cabo Llanos, llevó al Ayuntamiento, junto al Cabildo, a comprometerse a mejorar las infraestructuras para conseguir una nueva autorización ambiental hasta que las obras de ampliación de la EDAR de Buenos Aires se culminen en 2018, tal y como tiene previsto el Ministerio de Fomento.

El plan de etapas que permitirá un nuevo permiso del Gobierno de Canarias sigue a la espera de que el Ayuntamiento realice las pruebas de contaminación en la zona de vertidos, el muelle de La Hondura, para completar la información que permitirá seguir con el expediente. El concejal de Servicios Públicos de Santa Cruz, Dámaso Arteaga, defendía ayer que la inversión más relevante “seguirá siendo la destinada a la mejora y el aumento de la producción de agua de origen marino, a través de la ampliación de la Estación Desaladora de Agua de Mar (EDAM), que se desarrollará entre 2016 y 2021”. Esta acción permitirá, al mismo tiempo, que el servicio público de agua en la capital tinerfeña responda a un modelo de gestión sostenible de sus recursos naturales en materia de disponibilidad de agua, reducir los costes de producción y abastecer, con agua desalada de óptima calidad, a la mayoría del municipio.

La primera fase de esta ampliación, que consumirá 5.510.000 euros, se extenderá hasta 2017 y tiene entre sus objetivos el incremento de la producción de agua desalada el 37%, y la reducción del consumo energético el 12%. Las obras programadas en varios distritos de la capital, por último, serán ejecutadas por Emmasa a lo largo de 2016, según el compromiso adoptado.

Conseguir depurar el 100% de las aguas
Dámaso Arteaga señaló que el objetivo que se persigue con la inversión es que al final del convenio, en 2021, “el 100% de las aguas residuales estén correctamente tratadas”. Para ello resulta vital las actuaciones que Sacyr va a realizar en Anaga, el distrito con más deficiencias. Así, se realizarán los estudios técnicos y la obra de ejecución del pozo absorbente de Taganana, junto a otros proyectos complementarios del mismo, puesta en marcha de sistemas de bombeo y obras de saneamiento de toda la comarca por un valor de 1,4 millones de euros.

Se dedican otros 500.000 euros a la mejora del saneamiento en Igueste de San Andrés y se contempla un gasto de 1.078.222 euros en obras de mejora medioambientales, como la ejecución y puesta en marcha de la nueva estación de bombeo de aguas residuales de San Andrés, consistente en sacarla de dominio público marítimo-terrestre y colocarla en suelo público.