TENERIFE

¡Stop!: riesgo de accidente

CONCENTRACIÓN SINIESTROS TRÁFICO TENERIFE

La red de carreteras de la Isla se extiende por un total de cerca de 1.500 kilómetros, mientras que su parque móvil asciende a más de 653.000 coches, lo que supone una ratio aproximado de 413 vehículos por cada kilómetro de vía. Pese a estos datos, y el paulatino aumento del parque móvil en los últimos años, los índices de mortalidad vial se han reducido de forma considerable desde los años 90. En estos momentos, Tenerife dispone de seis tramos de concentración de accidentes en su red, según refleja un informe elaborado recientemente por el Cabildo de Tenerife correspondiente al periodo comprendido entre 2010 y 2014, al que ha tenido acceso DIARIO DE AVISOS.

En concreto, estos seis puntos negros se localizan en el enlace de San Isidro, en la autopista del Sur (TF-1); la curva de El Sauzal, en la autopista del Norte (TF-5); la entrada al núcleo de La Esperanza, en la carretera TF-24, entre Padre Anchieta y El Portillo; el tramo de la vía San Miguel-Los Abrigos (TF-65) a su paso por Las Chafiras; la carretera TF-66 entre Valle de San Lorenzo y Las Galletas, en el tramo que discurre por Guaza; y el ámbito entre Guamasa y Los Naranjeros de la vía TF-152 (La Laguna-El Sauzal).

60% de los accidentes que tienen lugar en las vías locales se producen en carreteras comarcales

En cuanto al número de siniestros en el periodo analizado, el tramo localizado en la TF-65 es el que presenta mayor número de incidentes, con un total de 157, seguido de la TF-66 con 86 siniestros y la curva de El Sauzal, con 84 accidentes. Le siguen los tramos seleccionados de la TF-1 con 55 siniestros, TF-152 (39) y TF-24 (17). En cuanto al índice de peligrosidad de estos puntos negros, los más elevados se hallan en los trazados de Guaza, La Esperanza y Guamasa.

Estos seis tramos de concentración de accidentes presentan aproximadamente un kilómetro o kilómetro y medio de longitud en seis vías insulares (como se puede ver en la infografía, localizados con puntos de color verte). Al respecto, la directora de Carreteras del Cabildo tinerfeño, Ofelia Manjón, destacó “la baja cifra” de puntos de alta siniestralidad, teniendo en cuenta el tamaño de la red vial tinerfeña, a la par que matizó que tampoco presentan incidencias peligrosos. Además, señaló que con con respecto a estudios anteriores estos puntos negros son prácticamente los mismos que otros años.

Informe

Con el fin de mejorar los tramos de las carreteras tinerfeñas con menor seguridad, el Cabildo ha establecido de forma periódica con carácter anual, el estudio de la siniestralidad acaecida en sus carreteras, lo que le permite identificar la mayoría de los problemas de seguridad en el tráfico y poder actuar y dirigir los medios de que se dispone, con objeto de poder resolver los citados problemas de una manera más efectiva. Precisamente los puntos detectados se desprenden del último informe elaborado por el área de Carreteras. La Corporación fundamenta este análisis en la determinación y posterior análisis en detalle de los llamados Tramos de Concentración de Accidentes (TCA), como secciones detectoras de peligros graves en la seguridad vial en la red de carreteras, siguiendo las directrices estipuladas por la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento.

En los últimos años se ha reducido de forma considerable el número de muertos en los siniestros

No obstante, además, se ha llevado a cabo un estudio paralelo mediante el cual se pretende determinar todas aquellas secciones que, sin haber alcanzado el rango de TCA puedan llegar a serlo en un periodo de tiempo más o menos cercano. Estos espacios son las que han sido denominadas como Tramos de Alto Potencial de Mejora de la Seguridad (TAPM). La idea es tener un listado de zonas con deficiencias de seguridad, con el fin de valorar próximas inversiones de mejora. En concreto, se han detectado 26 puntos, a lo largo de toda la Isla (se localizan en rojo en la gráfica). Esta metodología de evaluación en la red insular viene realizándose desde hace años, lo que ha contribuido a la baja tasa de siniestralidad general que se produce en la red vial de la Isla.

Precisamente, la responsable insular de Carreteras llamó la atención sobre la reducción de la siniestralidad grave en las vías locales con el paso de los años. De hecho, como refleja el informe elaborado en estos últimos meses, la cifra de fallecidos ha caído de forma significativa. Así, mientras que en la década de los noventa se registraban al año entre 50 y 60 fallecidos (por ejemplo 1995 cerró con 38 y 1998 con 77), el ejercicio pasado concluyó con 16 fallecidos, mientras que en 2013 este dato fue de 12 víctimas mortales. De hecho, desde 2010 no se ha superado la veintena de pérdidas personales en accidentes viarios. Por contra, con el paso de los años a pesar de que se reducen las víctimas mortales, aumenta la cifra de heridos leves, aunque también cae la de heridos graves.

Llama la atención, también, que la accidentalidad con víctimas que se genera en la red de carreteras en la que se ven involucrados motoristas, representó el pasado año el 8,5% del número total de siniestros, un cifra reducida si se tiene en cuenta que este dato a nivel nacional alcanza el 18%. Pese a lo que se pueda pensar, en Tenerife la mayor parte de los accidentes tiene lugar en las carreteras convencionales, en concreto el 60%, frente al 40% restante que se produce en las autopistas y vías de alta velocidad, explicó Manjón.

En este sentido, señaló que la mayor parte de los siniestros que se registraron el pasado año (en concreto el 61%) fueron motivados por fallos del conductor, por lo que llamó la atención sobre la importancia de incidir en la educación vial y la responsabilidad al frente del volante. El segundo motivo con más peso fueron los agentes externos (18,7%), seguidos por las condiciones viarias (18,4%). Solo el 2% fue causado por el propio vehículo.

Reforzar la educación vial

La responsable insular de Carreteras hizo hincapié en que, aunque el Cabildo prevé diferentes actuaciones de mejora en las vías locales, hay que aumentar la educación vial entre la población. Por ello, abogó por trabajar, sobre todo, con los más pequeños para ir concienciando de la importancia de la responsabilidad en la carretera.

Además, anunció que a lo largo del próximo año está prevista la creación de la mesa de seguridad, de la que formarán parte no solo el Cabildo y varios de sus organismos, sino también la Dirección Provincial de Tráfico, los cueros y fuerzas de seguridad del Estado y otros entes y colectivos implicados.

Se trata de generar un foro de encuentro donde se comparta conocimientos y experiencias con el fin de mejorar la seguridad vial en las vías de la Isla , independientemente de la titularidad de las mismas. El objetivo marcado es que a través de esta mesa se coordinen e impulsen los programas de actuación para los escolares. El establecimiento de estas iniciativas de seguridad vial debe tener como fin común la disminución de la siniestralidad en las carreteras tinerfeñas. Por ello, desde el Cabildo se aboga por la elaboración de un documento estratégico de Seguridad Vial en Tenerife, que marca todas las actuaciones que posteriormente se llevarán a cabo en esta materia.

TF-65: el tramo de esta vía que discurre por Las Chafiras es el que concentra una mayor cifra de incidentes

Mejoras en la curva de El Sauzal y en Tacoronte

A lo largo del próximo ejercicio, el área de Carreteras del Cabildo tinerfeño tiene previstas algunas inversiones en los puntos más delicados de la red de vías de la Isla. En este sentido, la directora insular del departamento, Ofelia Manjón, explicó a este medio que la seguridad es uno de los principales criterios del área a la hora de decidir qué actuaciones se llevan a cabo, por ello se ha realizado el informe no solo de tramos de concentración de accidentes, sino también de aquellas zonas de alto potencial de mejora de la seguridad, no siendo este último exigido por la norma estatal en la materia.

Entre las actuaciones previstas en los puntos negros de las vías se encuentra el refuerzo de la señalización en la curva de El Sauzal, para recordar la velocidad máxima. Además, se va a invertir cerca de un millón de euros en la mejora de la TF-65 (San Miguel-Los Abrigos), sobre todo en los tramos más complicados y adecuar la TF-66 (Valle San Lorenzo-Las Galletas), a su paso por El Fraile. El área de Carreteras actuará en la TF-152, por la zona de Guamasa y Tacoronte, en donde prevé un obra integral al tratarse de una vía con muchas viviendas y establecimientos. La idea es dotarla de pasos de peatones, aceras e, incluso, un espacio para el tránsito de bicicletas.