lotería de navidad

La suerte habita en Granadilla de Abona

José Miguel González y su hijo José Ángel, descorchando una botella de sidra tras conocer que había caído también un cuarto premio. | NORCHI
José Miguel González y su hijo José Ángel, descorchando una botella de sidra tras conocer que había caído también un cuarto premio. | NORCHI

La fortuna ha sido fiel a su cita, por tercer año consecutivo, con Granadilla de Abona, donde la estación La Chasnera ha vuelto a ser la encargada de repartir, en esta ocasión, un cuarto y dos quintos premios, por algo a su propietario, José Miguel González, ya le conocen como El surtidor de fortuna.

Se diría que nada extraño, si tenemos en cuenta que su receptora -máquina que expende décimos- es la primera de toda Canarias y la quinta de España que más lotería de Navidad ha vendido en este sorteo, arrastrada aún por el empuje que supuso que hace dos años el Grupo González repartiera los 200 millones de euros del segundo premio entre sus siete gasolineras Repsol que tiene desde Adeje hasta Geneto, y a que La Chasnera también dispensó 1.250.000 euros el año pasado con el mismo premio. En esta ocasión el tardío Gordo y el tempranero segundo premio pasaron de largo, pero la suerte no se olvidó de Granadilla de Abona, porque dejaba dos quintos premios (18.102 y 43.221) a primera hora de la mañana y, casi al mediodía, un cuarto premio (71.119) del que se vendieron, según Yudelkys González, la afortunada expendedora, “más de 10 décimos”, porque “es un número que lo teníamos apuntado y no comprado al azar de la máquina”, comentó la cubana, que en cuatro años en la máquina receptora ya ha dado premios en tres sorteos de la Lotería de Navidad.

Durante toda la mañana, mientras se esperaba con impaciencia la aparición del Gordo, la estación de servicios La Chasnera se convirtió en un ir y venir de gente ante la atenta mirada de un buen grupo de periodistas ansiosos por conocer a alguno de los afortunados. Sin embargo, nadie quiso desvelar su éxito, aunque un poco más tarde un matrimonio, que habitualmente reposta en la gasolinera, le confirmó a José Miguel González que tenían dos décimos premiados con el cuarto premio (40.000 euros).

José Miguel González, que este año volvió a traer dos series completas de la Península -una de ellas con el reintegro del Gordo-, estaba tranquilo y satisfecho con los dos quintos premios, hasta que cerca del mediodía explotó de alegría cuando, rodeado de periodistas y clientes, se enteró de que también caía en su gasolinera un cuarto premio. Fue entonces cuando se decidió, acompañado de su hijo José Ángel, a destapar una botella de sidra, mientras Yudelkys, la expendedora, apenas daba abasto para atender el teléfono y seguir vendiendo números ya para el sorteo de El Niño, mientras reponía fuerzas con un pequeño bocadillo y un jugo.

Yudelkys González, junto al cartel con los tres premios que repartió ayer La Chasnera. | NORCHI
Yudelkys González, junto al cartel con los tres premios que repartió ayer La Chasnera. | NORCHI

MEJOR REPARTIR QUE RECIBIR
Pasado el ajetreo, José Miguel González reconocía que “esperaba que saliera algún premio, pero que hayan sido tres ha sido fantástico”, porque él insiste en que se siente “mucho más contento dando premios que recibiéndolos, y esto que me ha pasado en los dos últimos años es una bendición”, comentaba mientras se iba emocionando. “Ya hay mucha gente -añade- que identifica a nuestras gasolineras con la lotería, con la fortuna, y eso nos vendrá bien por partida doble”, afirmó el empresario que hace dos meses sufrió un lamentable suceso al ser objeto de un atraco con violencia cuando iba a depositar en el banco unos 40.000 euros.

José Miguel González, que comenzó a trabajar en una pequeña gasolinera de Las Zocas, gestiona hoy siete gasolineras en la Isla, vende combustible a granel, también cuenta con una emisora de radio y un periódico gratuito y pozos de agua. Y lo que es más importante para él, da empleo a 140 personas que siguen trabajando en sus empresas, pese a que casi todos obtuvieron más de 100.000 euros con el segundo premio de la Lotería de Navidad de 2013, gracias a aquel 79.712 que trajo desde Alicante nada menos que 200 millones de euros, “casi el presupuesto de todos los ayuntamientos del Sur”, comentó entonces.

Júbilo con sidra y vino blanco en el bar Rimavi. | NORCHI
Júbilo con sidra y vino blanco en el bar Rimavi. | NORCHI
Un décimo del tercero toca en Charco del Pino
La suerte en Granadilla no solo pasó por la tradicional estación La Chasnera, sino también pasó ayer por Charco del Pino, donde la receptora del bar Rimavi vendió un décimo(50.000 euros) del tercer premio (05.163).

A Ricardo Oval González, su propietario, le costaba mostrar su alegría, afirmando que “más contento tiene que estar quien se lo ha sacado”, sin tener ni idea de quién pudiera ser. Sin embargo, a medida que se arremolinaba gente en la barra y comenzaban a llegar los periodistas, Ricardo Oval se fue animando, sacando para brindar un par de botellas de vino blanco de la zona y una de sidra, invitando a un nutrido grupos de clientes y curiosos que se acercaron al bar y aprovecharon para adquirir algún décimo para el sorteo de El Niño.

La anécdota se produjo cuando dos ejecutivos de banca, bien trajeados, entraron en el banco y algunos comenzaron a silbarles. “Venimos a desayunar, no a saber quién se sacó los 50.000 euros”, comentó uno de ellos huyendo de las cámaras. El bar Rimavi, en la carretera que va desde Granadilla a San Miguel, ha dado varios premios en Bono Loto y Primitiva, el último hace un año, con 153.738 euros, pero nunca había dado grandes cantidades en el sorteo de Navidad.

SAN MIGUEL
No solo Granadilla de Abona estuvo tocada ayer, de nuevo, por la fortuna, porque su municipio vecino, San Miguel, también se sumó a la lista de pueblos agraciados. Concretamente, un décimo del tercer premio también fue a parar a la receptora del Golf del Sur, en la avenida José Miguel Galván Bello. Solo un décimo, sacado de la terminal, premiado con 50.000 euros.

Julián Manuel Millán y su hija Belén, ayer en la papelería que regentan. | N.C.
Julián Manuel Millán y su hija Belén, ayer en la papelería que regentan. | N.C.
La papelería Millán, en Güímar, mantiene su racha con un cuarto
La papelería Millán, que lleva casi 40 años vendiendo lotería en Güímar, ha sido sido la única receptora agraciada en el Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad, al repartir un cuarto premio, premiado con 20.000 euros al décimo. Julián Manuel Millán Pérez, el propietario, y su hija Belén, esperaban a las dos de la tarde a subir un cartel de la Onlae que anunciaba un nuevo premio de los muchos que ya tiene en su historial esta pequeña receptora en la calle Rigoberto Díaz de Güímar. Sin ir más lejos, ya el año pasado repartió 10 décimos del cuarto premio de este mismo sorteo y el pasado jueves repartió con el 06.264 el segundo premio de la Lotería Nacional. Hace cinco años selló una Bono Loto con 1.251.570 euros de premio, el más grande que ha dado a esta hora.

El pequeño establecimiento, después de salir el 71.119, se convirtió en un hervidero de gente, recibiendo Julián Manuel Millán las felicitaciones de la alcaldesa, Carmen Luis Castro, y de alguna concejala que compró lotería allí, pero sin que le tocara la fortuna. “Me diste el número equivocado”, le dijo Rosy Pérez, edil de Participación Ciudadana.

La papelería Millán presume de nuevo de estar aliada con los grandes sorteos y este cuarto premio le servirá para seguir entre los primeros del ranking de venta, siendo hasta ayer el octavo receptor de loterías de la provincia tinerfeña.

Ni Julián Manuel ni su hija Belén tienen noticias del afortunado o afortunados, porque “por aquí han pasado gente de toda la Isla, incluso un grupo de Lanzarote que compró 20 décimos”.