educación

La ULL reduce las partidas para investigación, facultades y servicios

El Consejo de Gobierno de la institución aprobó ayer el anteproyecto de presupuesto. | DA
El Consejo de Gobierno de la institución aprobó ayer el anteproyecto de presupuesto. | DA

Menos dinero para las facultades, los centros, los departamentos, los institutos de investigación, los servicios centralizados y los vicerrectorados. Esos son los principales damnificados del “presupuesto de guerra” elaborado por la Universidad de La Laguna (ULL) para el próximo año, cuyo anteproyecto aprobó ayer el Consejo de Gobierno de la institución académica.

Como adelantó este periódico, el escaso aumento de la partida regional (el 1,03% restringido al abono de la paga extra de 2012 para los funcionarios), unido a la reducción de los ingresos por las tasas académicas, ha vuelto a condicionar la elaboración de las cuentas de la ULL, que contemplan una reducción de casi el 5% en el capítulo de gastos en bienes corrientes y servicios. En términos globales, el anteproyecto de presupuesto para 2016 será de 137.083.631,91 euros. De ellos, 114.399.330 euros corresponden al capítulo de personal, mientras que otros 16.077.053 euros se destinan a servicios. Este es, precisamente, el capítulo más afectado por el ajuste, que según explicó la gerente de la entidad, Lidia Pereira, “afecta a todos los ámbitos”. Así, a los centros y facultades se les reduce el presupuesto en 119.000 euros; a los departamentos, en 181.000 euros; a los servicios centralizados, en 360.000 euros; y a los vicerrectorados, institutos de investigación y otros centros de gasto, una reducción que en conjunto supera los 100.000 euros.

La única partida que en gastos y bienes corrientes no decrece es la destinada a las tecnologías de la información, puesto que se considera una “herramienta básica” para mantener los servicios de toda la institución, al margen del capítulo de personal, que tampoco disminuye. Lidia Pereira añadió que “se revisarán todos los contratos menores”, con la idea de solicitar varios presupuestos antes de la adjudicación, al tiempo que se procurarán compras centralizadas de material informático.

Como ya manifestó el director general de Universidades del Gobierno de Canarias, la gerente de la ULL recordó que en 2016 se abordará junto al Ejecutivo un escenario de “financiación plurianual”, que debería ser una realidad un año después. Pereira también indicó que se desarrollarán “medidas para dinamizar la obtención de ingresos”.

Tras la presentación ayer del anteproyecto de presupuesto, se ha abierto un plazo para presentar enmiendas hasta el día 15, cuando estas serán revisadas por una comisión delegada del Consejo de Gobierno, de tal forma que las cuentas volverán a ser estudiadas después por el mismo órgano de gobierno, antes de su remisión al Consejo Social para su aprobación definitiva, presumiblemente ya en enero. Paralelamente a la presentación del presupuesto, la gerente de la institución dio cuenta del plan de cierres de las instalaciones de la Universidad de La Laguna para el próximo año, que volverá a mantenerse un ejercicio más habida cuenta de que supone un ahorro importante en la restricción de contratos y de gastos corrientes. En concreto, Lidia Pereira valoró en 641.000 euros lo ahorrado en 2015, de los que 550.000 euros vinieron dados por las limitaciones impuestas en los contratos de seguridad y limpieza, mientras que el resto correspondió a suministros de electricidad y agua. Para el nuevo año, los cierres de la entidad abarcarán la primera semana de enero, del 21 al 27 de marzo (Semana Santa) y del 5 al 24 de agosto.

Reglamentan los trabajos de grado
La vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado, Carmen Rosa Sánchez, presentó ante el Consejo de Gobierno un modelo de reglamento de la asignatura Trabajo Fin de Grado (TFG) del centro académico, que fue aprobado por 19 votos a favor, 4 en contra y 10 abstenciones. Este documento pretende dar respuesta a los problemas que suscita esta materia obligatoria en todos los grados universitarios, sobre todo en los centros de mayor número de alumnos, al tiempo que persigue reconocer el trabajo de los profesores y la sobrecarga en la labor de muchos docentes en la tutorización de los trabajos, a través de los planes de ordenación docente. Se define esta materia como un trabajo autónomo del estudiante, que llevará a cabo bajo la supervisión de uno o dos tutores y supone la realización de forma individual o grupal, hasta un máximo de tres alumnos, de un proyecto o memoria o estudio en el que demuestre que ha adquirido competencias propias de la titulación. Así el TFG podrá presentarse como un proyecto técnico, un trabajo teórico, empírico o experimental, de investigación bibliográfica u otros.

El documento fue defendido por la vicerrectora como un texto abierto, flexible, que permite que cada centro, atendiendo a sus características, opte por el modelo que más se adecúe a la titulación. Da cuenta de la figura del tutor, quien habrá de fijar el tema concreto del trabajo, orientar y supervisar su realización, evaluarlo y orientar a los estudiantes en su exposición pública.