GÜÍMAR

Vía crucis sanitario por unas varices

Estado actual de las varices en la pierna izquierda de Vicente. / DA
Estado actual de las varices en la pierna izquierda de Vicente. / DA

Precisamente hoy, Vicente, vecino de Güímar de 45 años de edad, puede encontrar la luz al particular “vía crucis” que vive “desde hace más de dos años”, al soportar unas dolorosas varices en la pierna izquierda, de la que espera pueda ser operado antes de 2017, fecha inicialmente prevista para una supuesta intervención médica si el jefe de cirugía vascular del HUC mantiene su diagnóstico. Una cita prevista para mayo de 2016 que se ha adelantado gracias a las gestiones de la Plataforma por la Dignidad y por la perseverancia de Vicente.

A Vicente se le diagnostica una enfermedad vascular que le ocasiona protuberantes y dolorosas varices en la pierna izquierda, acudiendo a su hospital de referencia, la Residencia Nuestra Señora de Candelaria, en noviembre de 2013, donde un cirujano cardiovascular le niega la posibilidad de operarse entendiendo que está contraindicado.

Ante los fuertes dolores que sufre, Vicente ejerce su derecho a una segunda opinión médica en el Hospital Universitario de Canarias, y el día 21 de enero de 2014 es valorado por un especialista en cirugía vascular, quien ve viable y necesaria una operación que solucionaría su problema y que el mismo facultativo podría realizarla si Vicente cambia su hospital de referencia al HUC. El 27 de enero de 2014 Vicente acude a la Dirección de Área de Salud de Tenerife para solicitar un cambio y un día después el director de área, Alberto Talavera, autoriza el cambio.

Vicente respira aliviado pensando que podrá ser operado en un tiempo prudencial de sus problemas circulatorios, aunque se arma de paciencia sabedor de lo largas que son las listas de espera quirúrgicas en Canarias. Así, pasa un año largo sin que nadie llame a Vicente del HUC para operarlo. Entretanto, los problemas de salud de Vicente se agravan, con dolores fuertes en la pierna que lo imposibilitan para caminar en ocasiones, apoyado en una muleta, al margen de otros problemas asociados. Por tal motivo, acude al ambulatorio, a su médico de cabecera, el 8 de abril de 2015, y el facultativo, a la vista de la grave situación que presenta Vicente, lo manda urgente al especialista en el mismo ambulatorio. El especialista en cirugía lo ve el 13 de abril y se limita a reafirmar el informe del cirujano de la Residencia Nuestra Señora de Candelaria, en el que se contraindicaba la operación, recriminándole que “a qué venía él allí si ya había sido diagnosticado como no operable”, según manifiesta Vicente, que lleva dos años en el paro tras abandonar su trabajo de deshuesador de pollos al no poder estar tanto tiempo de pie debido a las varices, que hoy “comienzan a aparecer también en la pierna derecha al cargarla tanto de peso”, afirma.

Ante este panorama, desesperado, el 20 de abril de 2015 Vicente acude a la Consejería de Sanidad y a la consejera le remite un escrito contándole su caso y pidiéndole ayuda. Desde la Consejería le responden en junio de 2015 aconsejándole que pida cita en el 012 para que sea nuevamente valorado en la Residencia de La Candelaria. Vicente no entiende que se le vuelva a remitir al mismo doctor que había contraindicado la operación para su problema de salud y no acude, por considerarlo inútil y casi una tomadura de pelo. El 7 de junio de 2015 Vicente pone reclamación ante el Servicio Canario de Salud denunciando su caso y pidiendo que al fin se le llame para ser operado en el HUC, reclamación por la que no recibe respuesta.

El 3 de septiembre, Vicente denuncia su caso ante la Oficina de Defensa de los Usuarios Sanitarios (Oddus), donde acude en más de una ocasión con posterioridad y desde donde lo van remitiendo sin éxito a distintas instancias del Servicio Canario de Salud sin que encuentre solución a su problema.

Vicente, un güimarero de 45 años, lleva esperando desde 2013 para una operación que alivie su enfermedad vascular en la pierna izquierda. / DA
Vicente, un güimarero de 45 años, lleva esperando desde 2013 para una operación que alivie su enfermedad vascular en la pierna izquierda. / DA

Finalmente, Vicente contacta a principios de diciembre de 2015 con la Plataforma por la Dignidad y esta inicia los trámites para solucionar su problema.
Así, el viernes 11 de diciembre representantes de la plataforma acuden con Vicente a la Dirección de Área de Salud de Tenerife a ver al director Talavera y buscar solucionar el problema, y allí comprueban que lo que pasaba es que en todo este año y medio de sufrida espera y peregrinar de Vicente nadie le había explicado bien que debía efectuar él mismo los trámites en el HUC para que le fuera asignado dicho centro como hospital de referencia para ser operado, entendiendo que con la anterior autorización de Alberto Tavalera eso ya estaba solucionado (enero de 2014).

Este lunes, miembros de la Plataforma por la Dignidad vuelven acompañar a Vicente, en este caso al HUC, al servicio de atención al paciente, y allí consiguen encauzar su caso, pero la cita que le dan a Vicente con el especialista que supuestamente va a operarlo tiene fecha en el mes de mayo de 2016, para una operación que se demoraría hasta primeros del año 2017, “como muy pronto”, le advierten a Vicente.

Ante la desesperación, por los continuos dolores y la pérdida de autoestima, como él mismo reconoce, este vecino de Güímar se instala todas las mañanas con una pequeña pancarta explicando su vía crucis, en frente de la sede de la Consejería de Sanidad en Santa Cruz de Tenerife, hasta que le adelantaron la consulta para hoy mismo en el HUC.

“Póngase una media y camine todos los días”

“Póngase una media y camine todos los días”. Ese fue el remedio que le dieron a Vicente en la Residencia de La Candelaria, en donde descartaron la operación que él buscaba para acabar con “los calambres y los dolores” y que en el HUC sí están dispuestos a realizarle. Vicente entiende que debe ser operado porque “la válvula de retorno de la ingle permite que la sangre suba pero no baje”, lo que le ocasiona unas varices de gran calado. Hoy en día existen diferentes técnicas de cirugía de varices, aunque la más habitual continúa siendo la fleboextracción, que se basa en la extirpación de todas las venas varicosas visibles, así como de la vena safena interna o externa (situadas en la superficie de la pierna y que suelen ser el origen de la mayoría de las varices).