SANIDAD

119 médicos tinerfeños se colegian fuera de las Islas para poder ejercer

Los profesionales sanitarios se han convertido en uno de los colectivos más afectados por los recortes. / DA
Los profesionales sanitarios se han convertido en uno de los colectivos más afectados por los recortes. / DA

La diáspora de facultativos formados en las aulas y los hospitales de Tenerife no cesa. Según datos aportados al DIARIO por el Colegio Oficial de Médicos de la provincia (Comtf), solo en los últimos dos años 119 profesionales (51 en 2014 y 68 el año pasado) se colegiaron en otras provincias para poder ejercer la medicina. Además, desde el año 2011 otros 252 han solicitado el certificado de idoneidad, uno de los documentos necesarios para trabajar en otros países.

Entre los destinos escogidos, la mayoría de los facultativos canarios decidió continuar su trayectoria profesional en regiones con una oferta pública de empleo más amplia y frecuente que la del Archipiélago, donde solo se han celebrado tres procesos para médicos en los últimos 15 años.

En cuanto al extranjero, el Reino Unido, Francia y Portugal, y en menor medida Brasil, Alemania, Suecia, Bélgica e Irlanda, fueron los países donde hubo una mayor fuga de talentos isleños, fundamentalmente porque los contratos son mucho más estables y los salarios más elevados que los que ofrece el Servicio Canario de la Salud (SCS).

Para el presidente del colegio tinerfeño, Rodrigo Martín, “aunque el año pasado se redujeron las peticiones de acreditación para trabajar fuera de España, aumentaron los médicos que se colegiaron en otras comunidades, lo que supone una tendencia muy peligrosa para la medicina canaria”. En su opinión, y a pesar de que hay casos excepcionales, la mayoría de facultativos que salen del Archipiélago es por la “acuciante falta de plazas en el sistema público”. “Muchos se marchan porque aquí no encuentran alternativas, a pesar de que se ha invertido dinero y recursos en la formación de esos médicos”, recalca Rodrigo Martín, que asegura que junto a esta problemática subyace otra mucho más grave si cabe, como es la de la “temporalidad”. No en vano, según cifras de la propia Dirección General de Recursos Humanos del SCS, en Canarias solo hay 4.000 médicos con plaza fija o de interino, cuando hay cerca de 10.000 colegiados. Ello supone, según Martín, que prácticamente el 50% del personal médico es “eventual”. “Esto a quien más afecta es al usuario, que en muchos casos no tiene un médico fijo, lo que repercute en la calidad asistencial”, concluye.

Rodrigo Martín. / DA
Rodrigo Martín. / DA

Un coste demasiado elevado para el sistema

Tras seis años de carrera, superar el complicado examen de MIR, cuatro o cinco de especialidad y alguno más de trabajo -en los casos más afortunados-, muchos profesionales sanitarios del Archipiélago ven incierto su presente y su futuro en el sistema público de las Islas. Por eso, en los últimos tres años se han disparado las cifras de facultativos que han buscado una oportunidad laboral en la Península o en el extranjero.

El perfil más habitual del médico que pide el certificado de idoneidad para ejercer fuera de España, o el que se colegia en otra provincia, es el de un joven de entre 31 y 35 años de edad, seguido por el grupo de entre 36 y 40 y a continuación el de los más jóvenes, de 25 a 30 años (médicos que todavía no se han especializado). El Ministerio de Sanidad ha tratado de evitar esta particular fuga de talentos con la puesta en marcha de medidas como la introducción de una nota de corte para el acceso a las especializaciones sanitarias.

Para el presidente del Colegio de Médicos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Comtf), Rodrigo Martín, se trata de una medida “necesaria” desde hace años, ya que permitirá ajustar las plazas al número de aspirantes que hacen la prueba. Martín, sin embargo, deja claro que “también deberían poner una edad máxima de acceso, ya que hay médicos de 60 años que se presentan, cuando les queda muy poco para jubilarse”.

En la misma línea se manifiestan los principales sindicatos con representación en el sector, como el CESM, CC.OO, UGT e Intersindical, quienes afirman que “con la introducción de una nota de corte para el inicio de la especialización sanitaria, están intentando que queden plazas libres”. “El MIR no debe plantearse como una prueba de filtros, porque para ello ya están los numerus clausus en las facultades”, denotan las mismas fuentes, que recuerdan que “formar un médico cuesta en la actualidad alrededor de 150.000 euros”.