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Alarmante aumento de muertes en las carreteras provinciales en 2015

La mortalidad en las carreteras de la provincia de Santa Cruz de Tenerife se disparó durante el año pasado. Así lo atestiguan las cifras ofrecidas ayer por la Dirección General de Tráfico que contabilizan, solo en vías interurbanas y con fallecimientos en las primeras 24 horas, un total de 39 muertes en las Islas, de las que nada menos que 27 se produjeron en esta provincia, 10 más que en 2014. En cuanto al total regional, el aumento es de un muerto más, ya que en la provincia oriental hay un claro descenso de 24 a 12.

Por si las noticias en las islas occidentales no fueran por sí solas ya bastante malas, todo apunta a que este número se acercará al medio centenar tras contabilizar las muertes en vías urbanas de la provincia. Basta un dato para dar por cierta tal afirmación: solo en el pasado mes de diciembre perdieron la vida tres personas en dichas vías urbanas, todas ellas en Tenerife: un motorista en la rotonda de la avenida de la Torrita (La Orotava), otro en la avenida de Ayyo (Adeje) y una tercera víctima mortal, también varón aunque atropellado, en siniestro que tuvo lugar en la prolongación de la calle de Budapest de Playa de Las Américas e igualmente en Adeje. En este trágico último mes del año pasado se computó igualmente el fatídico atropello de un varón en la TF-16 (Tacoronte), otro suceso idéntico en TF-1, a la altura del kilómetro 74 (Adeje), y la muerte de un ciclista en la TF-11 (Santa Cruz de Tenerife). No se cuenta el fallecimiento de un fotógrafo belga tras el vuelco de un carrito de golf en un hotel de Guía de Isora. Por contra, durante todo el mes de diciembre y respecto a la provincia oriental solo cabe lamentar el óbito de un conductor cuya vehículo se precipitó desde la FV-30 a un barranco situado entre los municipios de Pájara y Betancuria (Fuerteventura). Puestos al habla con Carlos San Antonio, especialista en Seguridad Vial de la asociación canaria de víctimas de accidentes de tráfico Canariasvial, en un análisis inicial de estas cifras lamentó que sigue “faltando trabajo en prevención, la herramienta más útil para combatir este terrible problema”.

Para San Antonio es necesario “socializar al conductor, mentalizarlo de la responsabilidad que supone ponerse al volante y de los riesgos que implica tanto para él como para los demás”. Refrendando tal argumento, el especialista recordó que el factor humano sigue siendo, con muchísima diferencia, la principal causa de la siniestralidad vial, y que una reciente estadística del Instituto de Medicina Legal desveló que prácticamente la mitad de los conductores fallecidos en carretera habían ingerido alcohol u otras sustancias estupefacientes. Más allá de estas terribles cifras, Carlos San Antonio quiso tener un recuerdo para las víctimas indirectas, “que son incalculables y sufren una pérdida traumática a la que se enfrentan sin contar con apoyo institucional”.

Cómputo estatal

Resta apuntar que, a nivel nacional, el año pasado se registraron 1.126 muertes en las carreteras, seis menos en comparación con el año anterior, cuando sumaron 1.132 fallecidos. Se trata, además, de la cifra más baja de fallecidos desde 1960, tal y como desvelaron ayer el ministro del Interior, Jorge Fernández, y la directora general de Tráfico, María Seguí, en rueda de prensa.

Durante 2015 hubo 17 días sin muertos, frente a los 34 de 2014 y los fallecidos aumentaron sobre todo en Cataluña (+32) y en el País Vasco (+21).