ARONA

Arona revive sus orígenes agrícolas y ganaderos

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Fotos FRAN PALLERO

Las tradiciones, el tipismo y el folclore regresaron ayer a las calles del casco histórico de Arona para celebrar la fiesta del patrón, San Antonio Abad, al que se rinde culto en esta localidad desde hace casi cuatro siglos. Las carretas tiradas por yuntas, la bendición del ganado y las mascotas, y la procesión hasta la Cruz de San Antonio, recordaron los orígenes agrícolas y ganaderos de esta zona.

Tras la ofrenda de alimentos y trabajos artesanales, la procesión del santo subió la elevada pendiente hacia la Cruz de San Antonio, con una gran comitiva vestida con las ropas tradicionales. Desde ese punto se pudo contemplar todo el municipio, medianías y mar, en una perspectiva que también se convirtió en un recorrido por el tiempo desde los inicios del culto al santo, a cuyo nombre se erigió la primera ermita a principios del siglo XVII.

Carretas y carrozas

Al regreso, se sumaron las carretas, carrozas y carros decorados, con la compañía de la música y el baile de las parrandas, donde se repartieron papas arrugadas, plátanos, tomates, carne, gofio y vino.

Hacía tiempo que no se recordaba un día de San Antonio tan despejado y caluroso, en el que se recuperó una tradición de estas fiestas que llevaba varios años sin celebrarse, la de la comida de comunidad en las mesas colocadas en la calle Carmen Pérez Moya. Allí se repartieron gratis productos típicos y platos tradicionales tras la romería.