el entrenador personal

Calidad antes que cantidad – Por Raúl Andrés López

A día de hoy, aun con el progreso tecnológico y multitud de investigaciones ligadas al mundo del deporte, seguimos encontrando creencias como que cuanto más peso seas capaz de mover, mayor es tu progreso, convirtiéndolo así en la clave del entrenamiento. Debemos tener como pilar fundamental de nuestro entrenamiento la técnica de ejecución, de tal modo que el volumen de entrenamiento o el peso utilizado irán en función a este concepto y no al contrario. Antes de progresar con la intensidad debemos tener la técnica correcta, haciendo así de nuestros entrenamientos el camino más eficaz para alcanzar los objetivos, y sobre todo, evitando lesiones que nos impidan lograrlo. Ser conocedor de la técnica de un determinado gesto deportivo está al alcance de todo el mundo hoy en día. Tenemos infinidad de herramientas de las que podemos hacer uso, tales como internet o una cámara de video.

Internet puede ser un ayudante fundamental en nuestro entrenamiento o la clave de nuestro fracaso. Debemos buscar información y saber con cuál nos quedamos, ya que todo lo que encontremos no será lo correcto. Tenemos infinitas fuentes de información, como páginas de estudios científicos o el mismo YouTube, a la mano de todo el mundo, donde si escogemos correctamente, podremos aprender técnicas de una forma gráfica y explicadas por auténticos profesionales del tema. Un simple móvil puede convertirse en nuestro mejor aliado. Al comienzo y hasta que interioricemos el gesto deportivo, podemos grabarnos para ver si realmente estamos realizándolo correctamente (espalda recta, buena posición de la cadera… etc). Una vez somos conscientes y hemos interiorizado la técnica a emplear, ya podemos progresar en otros conceptos, tales como la intensidad o el volumen total del entrenamiento. Ambos conceptos son antagonistas de la técnica, es decir, a una mayor intensidad de entrenamiento (peso empleado en el ejercicio, velocidad de ejecución…) y un mayor volumen (series totales de entrenamiento, kilómetros totales…) puede mermar nuestra técnica, lo que hará que nuestro entrenamiento en lugar de sumar, reste. Por ello, debemos complementar nuestro entrenamiento con otras herramientas que nos aseguren la correcta ejecución aun creyendo que ya hemos interiorizado el gesto motor, herramientas tales como un cinturón lumbar o la vigilancia de un compañero o profesional del deporte. Ésta puede ser la clave del entrenamiento, el truco del éxito, la herramienta que nos hará lograr los objetivos de la mejor manera posible. La clave es la calidad antes que la cantidad. Si lo que buscamos son resultados reales y duraderos, deberemos hacer las cosas en su orden, ya que lo que rápido viene, rápido se va. Por ello, comencemos por lo fundamental, por la base de nuestros logros, la técnica, centrándonos más adelante en las cargas de entrenamiento.
*Graduado Ciencias del Deporte
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