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El canal de las Mil Ventanas, ¿una tragedia en ciernes?

La imagen es fiel tanto a la espectacularidad del recorrido como a la peligrosidad del mismo; se transita de uno en uno sobre un precipicio de 1.000 metros. | PEDRO HERNÁNDEZ GUANIR
La imagen es fiel tanto a la espectacularidad del recorrido como a la peligrosidad del mismo; se transita de uno en uno sobre un precipicio de 1.000 metros. | PEDRO HERNÁNDEZ GUANIR

Cuando la Justicia aún resuelve el terrible suceso de la galería de Piedra de los Cochinos, en Los Silos, donde seis excursionistas perdieron la vida un sábado de febrero de hace nueve años, expertos y autoridades señalan hacia otro recorrido muy transitado por los senderistas isleños como un foco claro de peligro para los mismos. Se trata, tal y como desvela el responsable de la conocida empresa del sector Patea tus montes, José María Pérez Baso, del llamado canal de las Mil Ventanas o canal de los Mil, un recorrido que atraviesa todo el Valle de Güímar y pasa tanto por el barranco de Badajoz al barranco del Agua.

Para Pérez Baso hay pocas dudas de que se trata de un lugar muy peligroso y, por mucho que desea equivocarse, teme que algún día ocurra una desgracia allí. Para el especialista, más allá de que no esté señalizado o cerrado, la clave radica en que el firme por donde transcurre buena parte del sendero “está muy degradado y cede al paso de las personas”. Baste con añadir que el nombre del canal se debe a que transcurre junto a un precipicio de 1.000 metros de altura y, en buena parte del trayecto, hay que caminar de uno en uno.

“Es verdad que resulta un paraje espectacular y muy atractivo, pero mi empresa no hace excursiones a la zona porque además no hay posibilidades de estar pendientes para auxiliar a un cliente si cede el suelo”, razona Pérez Baso, que cree recordar que para acceder a este sendero hay una puerta que no está cerrada y, si algún día hubo señal de peligro, hace tiempo que dejó de haberla. Puestos al habla con el Ayuntamiento de Güímar, su concejal de Turismo, Gustavo Pérez, confirma la impresión del experimentado senderista. “Desde que nos hicimos cargo del área hemos impulsado en todo lo posible los senderos que transcurren por el municipio, pero no el canal de las Mil Ventanas porque tenemos claro que es muy peligroso” detalla el edil güimarero.

Gustavo Pérez reconoce que, como vecino de la zona, hace años realizó el recorrido en un par de ocasiones. “Todo el recorrido incluye partes de los cinco municipios del Valle, aunque la parte de las llamadas ventanas es impresionante pero no merece la pena el riesgo”, explica el concejal, que coincide con el senderista en que “cualquier día puede pasar algo porque está muy deteriorado”.

Explica Pérez que, conscientes del peligro, se pusieron en contacto en su día con el Cabildo para tomar algún tipo de decisión: “O lo cerrábamos o lo arreglábamos, esa era nuestra idea”. Sin embargo, la respuesta que recibió en la Corporación Insular fue otra: “Nos dijeron que se trataba de una propiedad privada y que lo que debíamos hacer era retirar todo tipo de publicidad, y así lo hicimos”. Sin embargo, y tal y como ha demostrado el caso de Piedra de los Cochinos, el hecho de que este canal sea de titularidad privada no exime necesariamente a la administración de turno de responsabilidades en caso de tragedia, sea el Gobierno de Canarias, en el caso de Los Silos, o el Consejo Insular de Aguas, como al parecer es en el caso de Güímar.

Dejar de anunciarlo no tiene efecto, tal y como reconoce Pérez: “La gente sigue transitando por allí”.

GRAVE RIESGO
El canal de las Mil Ventanas o el canal de los Mil es un popular recorrido para senderistas que atraviesa el Valle de Güímar por un canal practicado en la montaña cuya finalidad era extraer agua del barranco y que se caracteriza por las llamadas ventanas, que son agujeros practicados a los túneles para que entrase luz y poder arrojar los desechos al mismo barranco.

Son esas ventanas lo que hacen atractivo y peligroso este sendero, ya que el firme en buena parte del camino está cediendo y el precipicio es de 1.000 metros, de ahí su nombre.

El riesgo de atravesar este canal es bien conocido por los especialistas. Además de las advertencias de José María Pérez Baso, responsable de Patea tus montes, páginas web como el blog Senderos y Caminos o rutasdetenerife.com alertan a sus visitantes del peligro de la misma

El recorrido del canal es aleatorio, ya que puede hacerse de principio a fin o de ida y vuelta. Se estima en unos siete kilómetros de camino y valga como curiosidad que durante el mismo se topa con una pala mecánica despeñada en 2005.