SANIDAD

Canarias facilitará la libre elección de especialista a finales de este año

SANIDAD“La libre elección de médico no solo constituye un derecho ciudadano, también contribuye al establecimiento de una buena relación médico-enfermo, elemento esencial para la calidad total de la asistencia”. Así de tajante se muestra en su exposición la Ley 11/1994, de Ordenación Sanitaria de Canarias, un texto que para cuestiones como esta sigue teniendo plena vigencia. La libre elección de facultativo, sin embargo, solo se está aplicando en la práctica en Atención Primaria y Pediatría, aunque en muchas zonas básicas de salud esa opción es materialmente imposible, ante la falta de profesionales y los elevados cupos que soportan muchos médicos. Por este motivo, y al igual que ya ocurre en otras comunidades autónomas, la Consejería regional de Sanidad está trabajando para perfeccionar el programa informático Drago, especialmente para Atención Especializada, al objeto de que la libre elección de especialista en las Islas pueda ser una realidad este mismo año.

En esta línea, y según confirmó ayer a este periódico el director general de Programas Asistenciales de la Consejería regional, Bernardo Macías, su departamento contempla que pueda ser una realidad “en el último trimestre de este año”. Las principales dificultades para poder ofrecer la libre elección de especialista radican en la citación cruzada entre zonas básicas de salud, o en el caso de las islas capitalinas, entre las áreas norte y sur. “Por eso, estamos intentando avanzar en la implementación del programa informático Drago para Atención Especializada, que poco a poco se va introduciendo en el sistema, con el objetivo de llegar en el futuro a la historia clínica única en toda Canarias”, denotó Bernardo Macías, quien explicó que “para que eso suceda, hay que estudiar los cambios de asignaciones, porque normalmente los cupos van asociados a un médico de familia y un centro hospitalario de referencia, y lo complejo es cuando se quiere optar a un especialista de otro ámbito, que a su vez dependa de otro hospital. Es lo que requiere mayor ajuste, y estamos buscando la fórmula para desvincular la relación con el cupo del médico de familia, para poder adscribirlo al del especialista, lo que facilitaría esa libre elección”.

Antes de que eso ocurra, en cualquier caso, el director general de Programas Asistenciales de la Consejería de Sanidad recordó que los pacientes pueden solicitar la “segunda opinión”, algo que ya está en marcha pero que según Bernardo Macías “se debe perfeccionar un poco más”. “Ahora no son muchos los casos que se solicitan, pero es un sistema mejorable, para que sea una opción mucho más abierta, como ya ocurre en Medicina General y Pediatría”, destacó.

Igualmente, el director general reiteró que existen otros “ámbitos de mejora” en los que la Administración sanitaria debe seguir trabajando, como es la libre elección de centro y profesional para intervenciones quirúrgicas, consultas o pruebas diagnósticas. “En Canarias no hay demasiadas opciones de elección, porque no hay muchos hospitales de tercer nivel, pero sí se suelen tener en cuenta las peticiones de pacientes de optar por un determinado centro concertado para hacerse una prueba o una pequeña operación”, sostuvo Bernardo Macías, quien reconoció que uno de los principales problemas que existen es el de los cupos, hasta el punto de que muchos profesionales en el Archipiélago “tienen más pacientes de lo que sería razonable”.

Una vieja reivindicación profesional

La libre elección de especialista es una vieja reivindicación de los colegios profesionales del Archipiélago, que siempre han considerado como “esencial” esta posibilidad. En este sentido, el presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Rodrigo Martín, deja claro que “se trata de un derecho del ciudadano que hay que atender, porque además contribuirá a ofrecer más garantías al sistema y a los propios profesionales”. “No es lógico que en Canarias no se haya impulsado antes, como ha ocurrido en otras comunidades autónomas”, recalcó Martín, quien explicó que este sistema se puede implementar de forma progresiva y en varias fases, porque “no todos los especialistas de todos los hospitales pueden estar incluidos en un listado de libre elección”. “Esto significa que un buen especialista, que nos gusta, puede no estar activado en el sistema y no puede atendernos porque no figura, al no estar listado para ser elegido”, concluye.