VÍDEOS

La casa del “Chapo” contaba con un túnel secreto para la huida

A las 4.40 hora local un grupo táctico de la Marina entró el viernes pasado a la casa de Los Mochis (Sinaloa) donde se escondía el narcotraficante Joaquín “el Chapo” Guzmán, quien logró escapar por un túnel secreto. Mientras otro grupo vigilaba los alrededores de la casa, resguardando las calles y las alcantarillas, los marinos irrumpieron en el domicilio, conformado por dos plantas en las que se repartían cuatro cuartos, todos equipados con aire acondicionado y televisiones de plasma, según constató hoy Efe en un recorrido por el lugar.

En la primera estancia, formada por salón-comedor y cocina, se encontraron refrescos vacíos, latas y restos de comida, cajas de teléfonos móviles, tintes para barba y bigote y ropa. También en la planta de abajo los soldados hallaron una habitación en la que permanecían dos personas, que se rindieron cuando entraron los elementos.

En ese momento, los marinos desconocían que en esa precisa estancia se encontraba oculto el túnel por el cual el capo había escapado. No fue hasta más de una hora después cuando encontraron el pasadizo, escondido tras uno de los espejos del vestidor de la habitación. Como maniobra de distracción, el personal de seguridad del Chapo escapó de los militares subiendo al segundo piso; en el tendedero, un pequeño patio en el que colgaban algunas prendas, había una escalera, utilizada por los delincuentes para huir por la azotea.

En una de las estancias de arriba fueron detenidas dos mujeres; una de ellas era la cocinera de Guzmán. En esta habitación, donde dormían las mujeres -como se interpreta por los objetos personales localizados allí-, se encontraron cinco DVDs de “La reina del sur”, protagonizada por Kate del Castillo, quien supuestamente estaba encargada de la producción de una película con la que el Chapo contaría su vida.

Los miembros de la Marina iniciaron una persecución de los criminales fugados por el tendedero, que continuó por las azoteas y las calles aledañas al inmueble, y comenzaron una investigación para encontrar un posible túnel escondido en algún rincón de la casa. Finalmente lo encontraron en la habitación del Chapo, que contaba con cama, sofá negro, vestidor y baño.

Estaba equipada, además, con unos cortinas negras, televisión con conexión satelital y aire acondicionado; un cuadro de elefantes decorando la pared era el único elemento ornamental.  Ropa y zapatillas de marca, jeringas, gasas y medicamentos eran solo algunos de los productos que el narcotraficante guardaba en la habitación.

Finalmente, los marinos lograron descifrar la localización del túnel. Una pequeña palanca escondida en el foco del vestidor facilitaba la apertura de la puerta, camuflada por un espejo.

Daba paso a unos escalones de bajada que llevaban a un túnel con iluminación eléctrica de 1,80 metros de alto y metro y medio de ancho.