Una casa para las Reales Academias

La antigua Escuela de Artes y Oficios de Ireneo González afronta en 2016 la primera fase de su rehabilitación con la redacción del plan director que se desarrollará a lo largo de al menos seis años. / FRAN PALLERO FOTO:  FRAN PALLERO FOTO:  FRAN PALLERO FOTO:  FRAN PALLERO FOTO:  FRAN PALLERO
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La antigua Escuela de Artes y Oficios de Ireneo González afronta en 2016 la primera fase de su rehabilitación con la redacción del plan director que se desarrollará a lo largo de al menos seis años. / FRAN PALLERO

Es una de las joyas arquitectónicas que posee Santa Cruz de Tenerife, un edificio construido en el siglo XIX y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2009. Un inmueble que ha logrado mantenerse como símbolo académico en una ciudad en la que los símbolos tienden a desaparecer carcomidos por el tiempo. La que fuera la primera Escuela de Artes y Oficios de la capital, ubicada en la plaza de Ireneo González, ha logrado que este año el Ayuntamiento de Santa Cruz destine una primera partida presupuestaria para redactar el plan director que iniciará su rehabilitación integral y que durará varios años. Así lo confirmó a DIARIO DE AVISOS el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, quien avanzó que este primer paso ha sido posible gracias a la colaboración de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel (Racba), que desde 2008 tiene su sede oficial en el edificio de Ireneo González. El Ayuntamiento ha consensuado con la Racba, a través de su presidenta, Rosario Álvarez, que el edificio se convierta también en la sede de las otras dos reales academias que no tienen ubicación oficial y que son las de Medicina y la de Ciencias. “Hace un tiempo me reuní con la Real Academia de Bellas Artes y les propuse que, como ellos tienen muchos académicos con mucha experiencia, me presentaran un proyecto básico de rehabilitación del edificio con la idea de que allí se ubicaran las sedes de todas las reales academias que desarrollan su actividad en la capital”, detalló el regidor municipal.

Antes, reconoció Bermúdez, habrá que sacar del inmueble a la Sociedad de Desarrollo, que tiene en la antigua Escuela de Artes y Oficios sus aulas de formación. “Se trata de llevar a cabo la rehabilitación del inmueble y que, con independencia de que el Ayuntamiento pueda usarlo para lo que quiera, esas otras instituciones puedan tener allí sus oficinas, salas de exposiciones o simplemente un lugar en el que realizar actividades”, detalló el regidor municipal.

Rosario Álvarez reconoce que está “muy contenta” con este primer paso, aunque es realista y sabe que va a ser un proceso muy lento. “Estamos en conversaciones con el Ayuntamiento para ver cómo redactar ese documento que permita la intervención por fases, porque lo que nosotros hemos entregado es un preplan director”, detalló Álvarez. La presidenta de la Racba habla con pasión de lo que supondrá convertir el inmueble en la sede de las Reales Academias: “Va a permitir recuperar un espacio en el centro de la ciudad que active la vida cultural”. Explica Álvarez que la Racba imparte cursos, ofrece conferencias, conciertos e incluso algunas exposiciones temporales. “Supongo que también el resto de academias lo hará y eso convertirá al centro en un punto de atracción cultural en el centro de Santa Cruz”.

La presidenta de la Racba explica que, “muchos de los que conformamos las Reales Academias hemos sido profesores y podemos impartir cursos de nuestras materias. Si a lo que ya hacemos se suman las academias de Ciencias, en las que hay astrofísicos, geólogos o botánicos como Wolfredo Wildpret, personas de gran prestigio y grandes intelectuales, al igual que los que pertenecen a la Real Academia de Medicina, en conjunto le podemos dar un giro a todo esto en pleno centro de la ciudad”.

FOTO:  FRAN PALLERO
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Seis años
El informe técnico que pidió el alcalde para dar un primer paso en la rehabilitación de Ireneo González está firmado por el arquitecto Federico García Barba, exdecano del Colegio de Arquitectos de Tenerife, que estima en seis años el tiempo que se tardará en abordar la recuperación del edificio por fases. “En base a ese proyecto nosotros vamos a encargar el documento definitivo por fases”, explicó Bermúdez, porque, como reconoció, “la rehabilitación va a tener un coste alto, pero al menos ya la redacción del plan de esa primera fase está en los presupuestos de este año”. El alcalde admitió que el inmueble está bastante deteriorado, aunque asegura que, según el informe de la propia Racba, “la estructura parece que está bien”, siendo otras partes del edificio como las maderas o la fachada, las que presentan un mayor deterioro. “Se trata de un edificio muy antiguo y lo que queremos hacer es ponerlo al día y siempre respetando, por un lado, la finalidad docente y didáctica, algo que cumplen las Reales Academias, y por otro, respetando el uso público”, concluyó el alcalde.

El arquitecto responsable de ese primer informe, Federico García Barba, dio más detalles sobre lo que tan insigne edificio necesita. Da de plazo esos seis años porque, reconoce, “el coste es de varios millones de euros”. Con casi 6.000 metros cuadrados, el inmueble necesita una intervención general dirigida a corregir problemas como el de las humedades, las estructuras de madera que están afectadas por carcoma y también problemas de accesibilidad, “que se podrían corregir instalando ascensores”.

García ha propuesto que en esa primera fase que ya está preparando el Ayuntamiento, además de la redacción del proyecto se incluyan algunas actuaciones para dar “un lavado de cara” al inmueble. Cita acciones concretas como el pintado de la fachada, arreglando las piedras del zócalo, y sellando algunas de las grietas que se aprecian a simple vista. En cuanto al interior, propone el arquitecto que se adecente el vestíbulo y se adecue la sala que está entrando a la derecha como un espacio para exposiciones. Álvarez coincide en que, aunque en el interior hay multitud de cosas que arreglar, este lavado de cara es lo primero que hay que abordar. “La fachada está en un estado lamentable”, admite.

Asegura la presidenta de la Racba que “es un edificio agradecido”, porque “las salas que he arreglado, inmediatamente han cobrado una vida impresionante”. El edificio cuenta con distintos espacios, incluido un gran salón de actos ubicado en la tercera planta que podría acoger hasta a unas 500 personas y que está cerrado en la actualidad, precisamente por la incapacidad de la Racba para acondicionarlo. Álvarez detalla que a todo esto hay que sumar la parte que usa la Sociedad de Desarrollo, “que está más o menos rehabilitada” porque ahí hay aulas y hay oficinas. Otra de las cuestiones a revisar es el patio interior: “Se le ha añadido un edificio que no era acorde con el estilo del ya existente y eso ha generado una serie de problemas”.

Tras este recorrido por un inmueble que acumula múltiples necesidades, la propia Álvarez se obliga a volver a la realidad, recordándose a si misma, más que al periodista, que, de momento, “vamos a empezar por la fachada y luego iremos arreglando el resto. Se tiene que hacer acorde a la economía, poco a poco, arreglándolo y manteniendo la actividad”, concluye.

Un gran potencial cultural para la capital

El edificio que será sede de las Reales Academias, visto de cerca, permite identificar claramente sus señas de identidad como centro de estudios. Así lo describe Celestino Celso Hernández, historiador del Arte, en el texto que escribió con motivo del centenario de la Escuela de Arte, un portal en el que se encuentran figuras y lemas inscritos, que sirven de antesala para prepararse ante el lugar al que se va a acceder. Ya en su interior, la presencia por un lado de las aulas de formación de la Sociedad de Desarrollo y de las actividades de la Racba, por el otro, convierten el espacio en un hervidero de actividad docente y cultural. “Hemos ido recuperando salas para exposiciones, cursos, pero aún así vamos necesitando más espacios”, explica Álvarez, quien detalla que “tenemos un salón pequeño en donde el aforo máximo es 80 personas y a veces, como el último ciclo de conferencias sobre rehabilitación arquitectónica, se nos queda pequeño”. La presidenta de la Racba señala que todas las actividades que se realizan no interfieren con las enseñanzas regladas y que son más un complemento para alumnos y público en general. Entre los tesoros de la Real Academia, se encuentra una biblioteca con cerca de 6.000 volúmenes y una catalogoteca, en la que se encuentran boletines de las Reales Academias y catálogos de exposiciones, que no están en otras bibliotecas. “Para mí es un mundo que para el que no lo viva es inimaginable, y si a eso sumamos lo que las otras academias pueden añadir, tendremos un gran potencial”.