MURGAS INFANTILES

Los Castorcitos hacen historia

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Fotos SERGIO MÉNDEZ

Los Castorcitos celebran en este 2016 su décimo cumpleaños. Y qué mejor manera de hacerlo que con el primer premio de interpretación del concurso infantil de murgas. Los 40 componentes de este grupo actuaron en la primera fase y, sin duda, dejaron el listón muy alto, casi inalcanzable, para el resto de murguitas. Los niños dirigidos por José Antonio Marrero celebraron muy emocionados este reconocimiento a todo el sacrificio hecho durante el año. Junto a ellos, también fueron premiados Los Rebeldes, que el año pasado obtuvieron el primer premio de interpretación y este vuelven a subir al podio con el segundo, mientras que el tercero fue para Distraídos y el accésit para Guachipanduzy. En el apartado de presentación, resultaron ganadores Retorciditos por la fantasía En cohete con destino al Carnaval. También Rebeldes, Mamelones y Triqui Traquitos, en este orden, se llevaron una estatuilla.

Estos premios, que se entregaron en la noche del sábado, estuvieron enmarcados en el desarrollo de la tercera fase murguera. En esta actuaron, ante un gran público, los Rebeldes, Mamelones, Raviscuditos, Chinchositos, Guachipanduzy, Pita Pitos y Distraídos. Así fueron sus actuaciones:

Estrenaron el escenario de la tercera noche de murgas infantiles, los Rebeldes. Puede que fueran los más esperados del concurso, dado que el año pasado también obtuvieron premio de interpretación y de presentación. Con su primer tema, La del superdotado, demostraron sus aptitudes con las ciencias, la música y los idiomas. “Y esto lo estudié yo solo, con el Google traductor”, alardearon. Aprovecharon también para reivindicar el lema, “no más bullying”. En la segunda canción, de puro humor, los murgueros se fueron al sur de vacaciones “a disfrutar del verano”. “Gracias mamá, gracias papá, ustedes son los mejores del mundo”, apuntaron para terminar diciendo que “las vacaciones son mejores si estamos todos juntos en familia”.

Recogieron el testigo los 50 componentes de los Mamelones. Una murga dirigida por Antonio Jesús García. Su primer tema llevó por título Cada uno tiene su punto de vista y los niños también, una declaración de intenciones.

Después de recriminar que sus opiniones nunca son tomadas en cuenta, los pequeños destacaron la labor de Juanka, “cómico y padre luchador”. Criticaron la sanidad pública,“los niños no tenemos hoy en día un hospital”, y mencionaron los comedores sociales. Demostraron su lado más divertido en el segundo tema, Pon un emoticono en tu vida. Anaga como reserva de la biosfera, el Drago milenario o los plátanos son, para Mamelones, los mejores emoticonos de Tenerife.

Los terceros en actuar fueron los Raviscuditos. Una murguita de 32 niños de Tacoronte. Su primer tema versó sobre el divorcio. “Ya no sé donde es mi casa”, cantaron. “No me importa que hagan sus vidas por separado, pero que a mí nunca me dejen de lado”, sentenciaron. El segundo tema, Ravis flow, fue una dura crítica a los otras grupos. “En Carnaval se trata de disfrutar”, recordaron. “Siete años llevo en esta fiesta y siempre es la misma historia con la final”. Terminaron dedicando sus letras y su interpretación a su afición, el propio alcalde de Tacoronte entre ellos. Los 40 componentes de Los Chinchositos fueron los cuartos de la noche. Con el primer tema prometieron recuperar el Carnaval de antaño, y lo consiguieron. Mascaritas, carrozas, bailes y personajes nos trasladaron a otras épocas. “Son las cosas que nos representan, ese es mi Carnaval”, concluyeron. El segundo tema se lo dedicaron a a sus madres. Iban de bebés recién nacidos. “Por ellas somos lo que somos”, cantaron. Los Guachipanduzy están este año de celebración, cumplen 25 años en el Carnaval. Dirigidos por Lara Coellos, los 40 componentes de la murga empezaron cantando eso de “somos los Guachis, un grupo de amigos, somos una murga chachi”.
En su primer tema montaron una fiesta de pijamas para interpretar ¡Oye mi niño!¿Qué vas a ser de mayor? Hablaron de profesiones y del futuro, aunque la verdad es que Los Guachis no quieren ser adultos porque “ser un niño es lo mejor”. Y culminaron con una frase para el recuerdo: “para mí, mañana es hoy”. En la segunda canción nos cuentan la historia de un niño y sus dos hermanos. “Somos hermanos y eso se nota, nos ponemos la misma ropa”.

Le siguieron los Pita Pitos. Una murga fundada en 1995 y dirigidos por Alejandro Lorenzo. En su primer tema jugaron al ¿Quién es quién? El primer blanco de sus críticas fue la sanidad pública. Toda la plantilla de Sálvame fue la siguiente víctima, hasta Paz Padilla “que antes nos sacaba una sonrisa y ahora es una cotilla”. Los murgueritos desearían que se diera menos importancia a los futbolistas y más a otros deportistas. Y terminan descartando las tradiciones americanas como Halloween o Papa Noel. En el segundo tema nos lanzaron una pregunta: ¿Sabemos más que un niño de primaria? Transformaron el escenario en un aula de sexto grado. “¿Qué es mayor, el sueldo de tus padres o el gasto en temporada escolar?”, preguntaron en matemáticas. Van haciendo un cuestionario de otras asignaturas. En sociales y naturales preguntan por las especies en peligro de extinción, parques naciones y patrimonio de la humanidad en Canarias.

Cerraron la noche los 40 Distraídos, que también cumplen 10 años. Su fantasía la dedicaron a aquellos que convierten el Carnaval en cultura y arte. En el primer tema narraron como es un día en sus vidas. “Con tanta tarea no sé cuándo jugaré”. El humor marcó el ritmo. Aprovecharon para cantar a los discapacitados, “porque no son bichos raros”. Hilaron fino con su apuesta por la cultura “para que no pierdas el norte con la religión”. En el segundo tema se fueron a hacer la compra. Alteza, Mercadona, Carrefour o Hiperdino, pero ninguno les da el cariño de la ventita tradicional. “Al pequeño comerciante hay que ayudar”, entonaron.
El jurado se retiró a deliberar, mientras tanto, la orquesta Milenium animó la noche.

Un murguero nace y también se hace, eso lo saben muy bien los niños y también sus padres, tíos y abuelos, que cada año asumen la responsabilidad de prepararlo todo: letras, fantasías, ensayos, escenografía…, para que los pequeños de la casa se conviertan en los verdaderos protagonistas del Carnaval.