el charco hondo

Duda

Días atrás, antes o después de Reyes, un concejal de Santa Cruz (Arcila, creo recordar) solicitó la comparecencia del responsable de Urbanismo para que informe sobre los pasos -dijo- que ha dado el Ayuntamiento con el derribo del edificio de aparcamientos de Las Teresitas. El concejal se hacía públicamente dos de las cinco preguntas del manual. Obviamente no interrogaba sobre el qué -el mamotreto-. Tampoco sobre el quién -la corporación municipal-. Arcila exigió que en Urbanismo respondieran al cómo y, sobre todo, al cuándo; cuestiones, estas últimas, que el alcalde ya ha explicado hasta el infinito y más allá, recordando mil veces que él está a lo que diga la Justicia o, en su caso, al dictado de los informes solicitados. Conocido el qué o el quién, y sabido que, cómo y cuándo están a lo que digan las normativas correspondientes, respecto a la demolición del mamotreto en el aire queda algún por qué -no el porqué, pero sí algún por qué-. Se esté a favor o en contra del derribo, se considere el edificio un aberración o una instalación aprovechable, cabe preguntarse en alto sobre algún por qué aún no respondido. Si ocurriera u ocurriese que la ejecución de la sentencia pudiera o pudiese estar invadiendo las competencias de la Comunidad Autónoma en ordenación del territorio y el litoral, ¿por qué el Gobierno no ha planteado al juzgado un conflicto de competencias? (conflicto que, en según qué casos, pudiera o pudiese provocar la suspensión del procedimiento hasta que se resuelva el mismo). A juicio de Arcila, el grupo de gobierno del Ayuntamiento ni debe ni puede seguir retrasando el cumplimiento de la sentencia judicial que ordena el derribo; pero al exigir el concejal que resuelto el qué y el quién se despeje más pronto que tarde el cuándo y el cómo, ha provocado sin pretenderlo que se eche en falta, para completar las cinco preguntas del manual, algún por qué. ¿Por qué la Comunidad no ha planteado, si así se diera o diese, un conflicto de competencias?