política

En las tinieblas del lado oscuro

Año nuevo, elecciones a la vista. El calendario de 2016 reserva mayo o junio para la segunda vuelta de las legislativas del 20 de diciembre por si no se logra formar un Gobierno con plenos poderes ejecutivos. Los números tienen los ojos vendados y pegan palos de ciego. De eso se han dado cuenta hasta las pilas de las calculadoras. Como nadie atiende la petición de baile de Mariano Rajoy, la música de los pactos suena cansina.

Una solución extrema (inverosímil a día de hoy) sería que el PP y el PSOE, los dos o uno de los partidos mayoritarios, renunciasen a sus candidatos actuales para propiciar un entendimiento que sea aceptado por los votantes, especialmente los socialistas. Con los oídos taponados se hace complicado el diálogo, a no ser que sea de sordos.

En el PP no se tiran de los pelos, todavía, porque la cabellera que peligra ahora es la de Pedro Sánchez. Al secretario general del PSOE se la pintan calva para liderar una alternativa, pero Susana Díaz advierte: “Ni hablar del peluquín”. Está en un querer y no poder, entre la espada de Pablo Iglesias y la pared del pragmatismo. El frente antipopular pincha en hueso. No hay carne que chascar. De entrada, a Sánchez le buscan una salida. Un amplio sector de la dirigencia territorial reclama diligencia y rechaza retrasar el congreso, previsto para febrero/marzo. Esa corriente de opinión pretende acelerar la renovación, embestir al madrileño e investir a la andaluza. De cumplirse los plazos estatutarios, el de Canarias se celebraría en mayo o junio. Sin embargo, un adelanto electoral pospondría la cita unos meses. El patio de la organización regional es particular, cuando llueve no se moja. El martes casi se hernian al rubricar la resolución que el día de los inocentes había aprobado el Comité Federal sobre las guías de conducta en este incierto proceso. Julio Cruz puso la cara y exclamó que el PSOE aguantó el tipo. Reconoció que los malos resultados no son buenos. Que la fuerza les acompañe, que en el lado oscuro brillan las tinieblas. En el equilibrio descansa la sabiduría. Así lo piensa Jerónimo Saavedra. El diputado del Común razona que una abstención no implica sumisión, por lo que recomienda actuar en consecuencia para no traicionar la conciencia con una repetición de los comicios que le parecería “un gran fracaso como país”. Repican campanas de campaña.