SUCESOS

Una madre y su hijo fallecen en el incendio de un apartamento en Arona

Una mujer de 40 años de edad y su hijo de 4 años fallecieron ayer como consecuencia del incendio desatado en la vivienda familiar que compartían, ubicada en los apartamentos Drago, en la zona de Ten Bel, dentro del término municipal de Arona, en información captada a través de testigos, servicios actuantes y del Centro Coordinador de Seguridad y Emergencias (Cecoes) 1-1-2 del Gobierno de Canarias.

El terrible suceso tuvo lugar minutos después de la medianoche y todo apunta a un descuido como causa del siniestro, aunque serán los especialistas en investigación de incendios del Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial de la Guardia Civil quienes determinen con exactitud la causa del siniestro tras la correspondiente investigación. Las rejas que protegían la modesta vivienda frenaron el acceso al interior del domicilio.

El relato de lo acaecido se inicia cuando algunos vecinos se percatan del drama que tiene lugar en un apartamento en la calle Hércules del núcleo urbano ya mencionado.
Sin duda espoleados por los gritos de auxilio que profería el menor de edad desde las rejas que protegían la vivienda, de inmediato los vecinos combatieron las llamas con los medios que tenían a su alcance, tales como algunos extintores y mangueras, pero su esfuerzo no dio los resultados apetecidos a pesar de que al poco se sumaron varios efectivos de la Policía Local de Arona desplazados a la zona. Cuando llegaron los bomberos del Consorcio Insular de Tenerife, el fuego estaba muy avanzado y hacía rato que no se tenían noticias de lo que pasaba en el interior de la casa. Sofocadas las llamas, los bomberos penetraron en la vivienda y descubrieron los cadáveres de madre e hijo. Ella se encontraba en el baño de la casa y todo apunta a que falleció por asfixia como consecuencia de los gases propios del incendio. El pequeño estaba en la única habitación del domicilio y pereció por los efectos de las llamas.

Tan funesta tragedia conmovió de inmediato a la vecindad de esta parte del municipio aronero, no en balde los fallecidos son vecinos desde hace lustros del lugar, al punto que unas puertas más allá viven algunos de sus familiares directos, al parecer la madre de la fallecida y una hija mayor de la misma, hermana mayor del pequeño. No constan datos del padre de la criatura, que compartía los mismos apellidos de su madre.

Los cadáveres no presentaban signos de violencia y el levantamiento de los cadáveres en presencia de la autoridad judicial pertinente se produjo pasadas las dos de la madrugada.