NACIONAL

Fallece el parlamentario andaluz de Podemos José Luis Serrano a los 55 años de edad

José Luis Serrano, diputado de Podemos en el Parlamento andaluz. / CEDIDA
José Luis Serrano, diputado de Podemos en el Parlamento andaluz. / CEDIDA

El presidente y portavoz adjunto de Podemos en el Parlamento andaluz y diputado por Granada José Luis Serrano ha fallecido en la madrugada de este viernes en la Clínica de la Inmaculada de Granada a los 55 años de edad víctima de un cáncer, han informado a Europa Press fuentes de la formación morada.

Serrano, que había apartado temporalmente su carrera académica como catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada para dedicarse a la política, estaba casado y era padre de tres hijos y deja un importante legado literario, cultural y político centrado en la reivindicación de Andalucía como nacionalidad histórica y la protección de los servicios públicos y el patrimonio. Su cuerpo será trasladado esta misma mañana al cementerio granadino de San José.

Podemos Andalucía, formación en la que participaba activamente desde 2014, ha agradecido en un comunicado “el trabajo y la dedicación de Serrano, claves para el crecimiento de este partido político en Andalucía”, y trasladar a su esposa e hijos su más sentido pésame. Según la formación que lidera Teresa Rodríguez, Serrano “es un referente que deja un enorme hueco en Andalucía y Granada”.

Doctor en Derecho por la Universidad de Granada, José Luis Serrano se incorporó al equipo docente de esta entidad en 1982 como profesor e investigador, y desde entonces ha impartido la asignatura de Filosofía del Derecho y publicado más de 60 trabajos en los campos de la teoría general del derecho y del estado, del derecho ambiental y de la ecología política. Fue distinguido por los alumnos como mejor docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada en varias ocasiones a lo largo de su carrera.

Como explicó en diversas entrevistas, José Luis Serrano se sentía, por encima de todo, escritor; fue columnista de La Opinión de Granada, tertuliano en Canal Sur Radio y publicó cinco novelas en las que abordó los géneros policíaco e histórico: Al amparo de la ginebra (Planeta, 1999), Febrero todavía (Puzzle Editorial, 2001), Zawi (Rocaeditorial, 2006), Brooklyn Babilonia (Alcalá, 2009) y La Alhambra de Salomón (Roca Editorial, 2013).

Sobre su obra literaria se ha destacado la inusual mezcla entre el rigor histórico de los retratos de Al-Andalus, fruto del afán investigador de Serrano sobre los orígenes de su Granada natal, y su capacidad para elaborar historias convincentes, creativas y llenas de imaginación. ‘La Alhambra de Salomón’ fue la novela con mayor repercusión de su legado y lideró durante semanas los rankings de ventas en Andalucía, aunque su obra favorita era ‘Broklyn Babilonia’.

TRAYECTORIA POLÍTICA

José Luis Serrano mantuvo durante toda su vida un marcado perfil de compromiso social en el que enlazaba la reivindicación de los derechos de Andalucía como nacionalidad histórica con los derechos políticos y sociales de la ciudadanía. En 1977, con 17 años, participó en las manifestaciones ciudadanas que solicitaban al Gobierno central el estatus de nacionalidad histórica Andalucía, convicción que mantendría a lo largo de su vida asociada a una frase: “Andalucía, como la que más”.

Tras décadas de compromiso en las que participó en distintas iniciativas políticas en busca de un espacio desde el que defender la bandera de Andalucía, en 2014, “ante un panorama sociopolítico que abocaba a los andaluces del futuro a vivir en peor condiciones que quienes estamos hoy aquí”, cómo él mismo manifestó, Serrano se implica en Podemos Granada y, en marzo de 2015, encabezó la candidatura de Podemos por esta provincia al Parlamento andaluz, obteniendo el escaño en las primeras elecciones autonómicas a las que concurría la formaciónm morada.

Su idea central era recuperar para el debate público el patrimonio constitucional andaluz, idea que expresa el papel vertebrador que Andalucía juega dentro del Estado español, al ser la única comunidad que pidió en las calles el derecho a decidir su propio estatus (4 de diciembre 1977) y lo puso en práctica a través del referéndum del 28 de febrero de 1980. En su etapa como parlamentario andaluz, Serrano volvió a enarbolar la bandera verdiblanca que encabezaba las manifestaciones del 4D en Granada y que conservó celosamente durante décadas en su despacho universitario.