TENERIFE

Fallece el prestigioso arquitecto tinerfeño Joaquín Casariego

El prestigioso arquitecto nació en Santa Cruz de Tenerife y era profesor en la Universidad de Las Palmas. / S. M.
El prestigioso arquitecto nació en Santa Cruz de Tenerife y era profesor en la Universidad de Las Palmas. / S. M.

El mundo de la arquitectura en las Islas quedó ayer un poco huérfano tras el fallecimiento del prestigioso arquitecto canario Joaquín Casariego Ramírez, a los 68 años y tras una larga enfermedad. Nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1948 y residente en Las Palmas de Gran Canaria, era catedrático de Urbanismo en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), institución que comunicó el deceso en su página web.

Su trayectoria es reconocida tanto dentro como fuera de las Islas. Doctor arquitecto y catedrático de Universidad en el área de Urbanística y Ordenación del Territorio, se incorporó como docente en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Las Palmas en 1977, de la que fue director entre 1987 y 1991, así como profesor visitante en la Graduate School of Design, Harvard University (EE.UU.) en 1994, 1995 y 2000; en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Metropolitana de Caracas (Venezuela) los años 2001, 2002 y 2004; la Staedelschule de Arquitectura de Frankfurt (2003); la Design School de Filadelfia de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.) en 2010; y en la Universidad Europea de Madrid en 2011.

También fue miembro del Consejo Rector de la AEEA (Asociación Europea para la Enseñanza de la Arquitectura) entre 1995 y 1998 y publicó varios libros de urbanismo entre los que destaca Las Palmas: Dependencia, Marginalidad y Autoconstrucción (IEAL, 1987), Waterfronts, de nuevo (Ayuntamiento de Las Palmas, 1999) y Environments of Opportunity: Redevopment on the waterfront of Las Palmas (Harvard University Press, 2.001).

En 1984 fundó el estudio Casariego-Guerra Arquitectos con la arquitecta Elsa Guerra Jiménez, su esposa, con quien dirigió importantes proyectos.

Una persona inquieta
Su compañero y amigo Juan Manuel Palerm, quien también es un reconocido arquitecto, destacaba ayer tres facetas de Casariego. La primera, como amigo. En este sentido lo define como “una persona de futuro, inquieta y con una cabeza bien amueblada para intentar resolver los problemas que atormentaban a los profesionales de la arquitectura”. Pero también como alguien “muy divertido que, como buen canario, le sacaba chispa a todo”.

La segunda, como académico. Miembro de la Escuela de Arquitectura de ULPGC, de la que ambos formaban parte, él como catedrático de Proyectos y su compañero, de Urbanismo, integró una de las primeras generaciones que terminó en la institución y siguió allí. “Y como decía un viejo profesor, una escuela empieza a ser importante cuando sus alumnos son catedráticos de la misma”, manifestó.

Palerm aseguró que Joaquín Casariego “enseñó a muchos profesionales a recorrer el mundo y, al mismo tiempo, a seguir en Canarias, algo que no es fácil, pero que nos anima a seguir trabajando. Tengo el honor de haber seguido en esa misión”, sostiene.

Además, no se quedaba en las técnicas tradicionales, sino que estaba siempre atento y preparado, y plasmaba su trabajo en diferentes soportes.

Su trabajo con los litorales
Su obsesión con el tema de los litorales era un trabajo continuo. “Desde Canarias recorrió el mundo a través de los waterfronts y es de los profesionales que más se ha dedicado a este asunto”. Defendía la necesidad que tenía Canarias de reivindicar la relación territorio-mar, “como una relación ética y estética”, insistió Palerm.

Desde del punto de vista académico destaca otra vertiente, que es su manera diferente de entender el urbanismo, al replantear todos los elementos urbanísticos existentes en la actualidad tras detectar, desde hacía mucho tiempo, que había una fragmentación entre estos y otros elementos jurídicos y políticos, “y se enfrentó con todo aquel que hiciera falta para poder esgrimir sus argumentos”. Al respecto, recuerda que su amigo “estaba en todos los foros necesarios para intentar buscar nuevas alternativas”.

Por último, destaca su lado profesional, cuyo estudio es uno de los más importantes de Canarias, sobre todo, en su trabajo con el espacio público. “Esa doble vertiente académica y profesional que tenía, fue un ejemplo. En resumen, su labor en estos dos ámbitos y como amigo fue excelente”, finalizó Palerm.

Entre los proyectos más recientes del estudio Casariego-Guerra destacan Sol y Sombra, ganador del concurso de ideas para la urbanización de la playa de Valleseco; o el Estadio Insular de Las Palmas, que también obtuvo el primer premio del concurso internacional de ideas al plantear convertir la parcela en una superficie arbolada al 50%, otro pequeño porcentaje de espacio libre a una plaza más dura, de pavimento, y recuperaba la grada Curva como una bandeja verde que conectaba la parte alta de la ciudad con la baja a través de pasos peatonales.

Su último legado, en Puerto de la Cruz

El fallecimiento del arquitecto Joaquín Casariego coincidió ayer con la presentación de uno de los proyectos redactado por su estudio de arquitectura, el Paseo de la Costa de Puerto de la Cruz.

Las obras para rehabilitar un tramo de 495 metros de largo comienzan hoy, tendrán una duración de 10 meses y su presupuesto asciende a casi un millón de euros.

Los trabajos fueron detallados por el gerente del Consorcio Urbanístico para la Rehabilitación de Puerto de la Cruz, Fernando Senante; el alcalde de la ciudad, Lope Afonso, y el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso. Los tres destacaron la figura de Casariego y esperaron que sus proyectos pendientes sean una realidad.

En el caso del Paseo de la Costa se pretende renovar la imagen de una zona emblemática del municipio, potenciando sus peculiaridades y en especial, las vistas de la costa portuense y de gran parte del borde costero de la comarca norte que pueden apreciarse desde este camino, que abarca desde el hotel Semiramis hasta el mirador de La Paz.

En este último punto se presentaron ayer los trabajos que ejecutará la empresa Dragados y que el presidente insular resumió como “el concepto del mar como un elemento clave para la atracción turística”. En este sentido, esperó que las obras tengan un mantenimiento para que el Puerto sea una ciudad “limpia y bien conservada”.

La actuación se hará en dos tramos para minimizar las molestias a vecinos y comerciantes. El objetivo es solucionar los problemas funcionales con los mismos criterios de renovación urbana y turística que se han realizado en otras zonas de la localidad.

La accesibilidad, la integración en el entorno y la mejora de los materiales y las dotaciones serán puntos clave del acondicionamiento de este singular espacio público de la ciudad turística.